miércoles, 21 de enero de 2009

Depende

Hoy toca día filosófico,debe ser el frío ¡otra vez! o el estado de las cosas , no sé.
Depende, todo depende del color y el lugar desde donde se miren las cosas.
No sirve de nada escribir si no te lee nadie; pues depende, depende si lo haces para alguien o simplemente para disfrutar del placer de conocer tus propios pensamientos.
Es una tontería sonreir cuando la vida se empeña en mostrarte su peor cara; pues depende, todo depende de las ganas que se tengan de dar un vuelco a la realidad y de buscar el blanco en el gris aunque el negro quiera imponerse más que nunca.
Las cosas nunca cambian y los buenos siempre parecen tontos; pues depende, depende de las ganas que tengan los buenos de mezclarse con la cizaña que ya llegará el día en que se quemen las malas hierbas y el buen trigo pase a ser pan.
La única manera de arreglar las cosas está en protestar y pedir responsabilidades; pues depende, depende de lo que vayas a conseguir, si es poco a lo mejor ni vale la pena, lo que sí puede solucionar algo es que pongamos la cabeza a pensar y las manos a trabajar.
La culpa de lo que me pasa la tienen los demás; pues depende, depende del interés que hayamos puesto en ser los conductores de nuestra propia vida y de a quienes hayamos querido subir a nuestro autobús, que en todo caso siempre fue nuestro.
Hay muchos dependes y muchas formas de ver las cosas; tantas como queramos buscar y estemos dispuestos a entender.

3 comentarios:

Carlos dijo...

La vida en general es un "depende", ya sabes depende" como veamos el vaso lleno o vacío. Yo también creo que somos conductores de nuestra vida y casi nunca podemos echar las cosas que nos pasen a nadie porque algo, aunque sea poco, podríamos haber echo para evitarlo.

maria jesus dijo...

Realmente depende de las circunstancias y de lo que se haga con ellas, es decir depende de uno

Natalia Pastor dijo...

Somos dueños de nuestra vida y de nuestro destino,salvo los consabidos imponderables de salud y enfermedad, y los designios que el Señor nos tenga reservados.
Lo que si es cierto, es que se percibe en la sociedad una resignación absoluta ante los acontecimientos que vivimos a diario:da la sensación de que la gente se ha abandonado a que otros decidan por ellos y asumir que todo lo acontece es inevitable.
Que triste.