viernes, 16 de enero de 2009

Triste

Ayer hablé con una mujer que tiene una enfermedad muy dolorosa, muy dificil de curar y a la que solo la medicina del tiempo podrá traerle algún alivio.
Está triste.Simplemente está triste y tiene razón y razones para estarlo.
Porque aunque sabe que su marido está mejor en el cielo que aquí con ella sufriendo y a pesar de que le han dicho que desde allí la puede ayudar, mejor que desde ningún sitio, esperándola para que cuando le vuelva a ver puedan seguir queriéndose mucho y pasándolo muy bien juntos;a ella le gustaría que siguiese estando aqui.
Está triste y se le iluminan los ojos, los tiene pequeñitos , cuando dice que lo pasa mal y llora, llora mucho .
Es dificil llenar los huecos y creo que hasta puede ser que nunca logre cubrir el vacío que siente, pero también sé que se puede ser feliz aunque estemos tristes y que es posible estar triste y alegre al mismo tiempo.
Ahora hay que conseguir que se deje querer y ayudar, que es lo más dificil, y que acertemos en el cómo y el cuando, que tampoco es nada fácil.
Madrid es inmenso para quien está triste, porque las distancias nos ponen barreras y el calor de la amistad se encuentra con enormes muros de tiempo, ocupaciones, trabajo y mil dificultades que hacen cada vez más complicado el contacto personal y el regalo de las horas sin reloj.
No sé si me gustaría que leyese estas palabras porque no quiero que piense que me da pena, no es pena, es envidia de ser capaz de echar de menos a quien has querido tanto y deseos, muchos deseos, de que sienta que lo puede contar y de que alguien la va a entender y a escuchar.
Tengo que darle vueltas al cómo,al cuándo,al tiempo y a las palabras.Aunque a estas últimas casi es mejor dejárselas al corazón que de estos temas sabe más.

3 comentarios:

Carlos dijo...

No sabes lo que me identifico con la historia, mi padre se fue hace menos de cuatro meses y se pasa fatal, sobre todo mi madre a la que he visto reflejada en la historia que cuentas. Lo has dicho muy claro, solo el tiempo será capaz de mitigar un poco el dolor.

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

Buenos días... poniendo orden en mis comentarios de blogs te he encontrado y me ha gustado encontrarte, ya ves. Tus palabras están cargadas de humanidad.
Un besote

Marta dijo...

De tus palabras se desprende una gran humanidad y una preocupación sincera. Partiendo de estas premisas seguro que encuentras el modo de estar ahí sin agobiar, de ayudar.