jueves, 5 de febrero de 2009

El Prado

Ya sabía yo que el día de hoy iba a ser divertido.
Tocaba salida cultural al Prado con mis sufridas alumnas de 4º de Primaria.
Hemos pasado parte de esta semana y toda la anterior repasando la figura del Greco y las criaturitas iban motivadas por lo menos un poco.¡eso me parecía a mí!
Bueno pues no debía ser para tanto porque lo primero que me han preguntado es que si íbamos a poner una peli en el autobús.-¿Para 30 minutos de trayecto? ni hablar.Cantad algo que es lo que pega en estos casos.Y han cantado, a pleno pulmón y sin respetar el dolor de cabeza que yo ya traía de casa.
Hemos aparcado en la entrada de Goya y en el trayecto hasta la de Murillo ha habido dos que me han preguntado varias veces que si había que andar mucho, otro grupo no era capaz de seguir mi ritmo porque iba demasiado rápido ¡eso me han dicho! y una más me ha dado un susto de muerte porque se había parado a descansar en un banco y no la econtraba por ningún sitio.
Durante los pocos minutos que hemos esperado para entrar en el museo las he tenido que contar ya no me acuerdo qué cosas para evitar que se sentasen en el suelo porque estaban agotadas y alguna incluso se ha quejado de que estaba esperando mucho y a ella no le gustaba nada esperar.
Por fín hemos entrado por la famosa puerta de Murillo y una me ha preguntado que si tenía que quitarse los aparatos y dejarlos en el scanner ¡completamente seria! mientras otra ha saludado y preguntado no sé muy bien qué a cada uno de los guardias jurado que había en la zona...unos 10 si no he contado mal.
Por fín hemos comenzado a subir las escaleras de acceso a la primera planta y este esfuerzo ha hecho mella en el final de la fila al que hemos esperado varios minutos las que alcanzamos la cima sin problemas y sin sufrir grandes agotamientos...ellas han llegado sin aliento.
El Greco cada vez estaba más cerca pero yo no contaba con los problemas, en forma de vigilantes, que me iba a encontrar en esta hazaña heróica.Hay gente que ve un niño y se imaginan lo peor ¡cosa que no siempre es cierta!Pues hoy la plantilla debía estar hartita y me ha tocado a mi pagar el pato.
Mis niñas son comodonas pero venían bien enseñadas y pasaban por las salas sin molestar y muy atentas a lo que yo intentaba contarles a pesar de los ¡vamos! siga siga...esa niña que no se acerque tanto a la cuerda de seguridad...no esten mucho rato viendo ese cuadro...hagan grupos, hagan grupos...hable bajo, no hable hasta que salgan...las niñas de la mano...no entre todavía...vaya por ese pasillo, no mejor por el otro que hay mucha gente etc etc.
Hasta que ya no he podido más y le he dicho a una de las vigilantes -Por favor ni las niñas ni yo molestamos a nadie- a lo que ella muy digna me ha respondido -Aquí la autoridad soy yo-.
¡Sin palabras, me ha dejado sin palabra! He cogido a las niñas, me he ido sin ver el Greco y he salido corriendo del Museo no vaya a ser que estuviera ante la reecarnación del Coronel Tejero y la cosa fuese a peor!
Vamos que la próxima vez se lo enseño en google... y me ahorro la aventura.

2 comentarios:

Ángel dijo...

De repente me encontré con tu blog. Muy bueno.

Boo dijo...

Las niñas volvieron emocionadas.
Besos,Lucía