viernes, 20 de febrero de 2009

La vida es bella.

Estoy que no quepo en mí de indignación y lo peor es que no sé que hacer.
Necesito hacer algo y no se me ocurre qué pero me salen por las orejas las personas que gritan igualdad al mismo tiempo que redactan leyes como la de plazos, y hablan de solidaridad mientras con la otra mano firman decretos que destruyen al ser humano.
Quiero hacer algo más que apagar la televisión cuando aparece esta gente, algo más que no votarles, algo más que criticarles en corrillos que no solucionan nada,algo más que quejarme o algo más que rezar para que dejen de comportarse como depredadores de su propia especie.
Hablo en serio; necesito hacerles ver que no pienso quedarme quieta mientras legislan desde la mentira y el pensamiento único,que no son quienes para criticar dictaduras pasadas o presentes cuando imponen algo que hasta la naturaleza animal rechaza ,que mis hijos son de Dios y mios no suyos, que no entiendo cómo defienden tanto la opinión de una niña de 12 años y apoyan la decisión de otra de 16 mientras la mía de 45, como madre, se la saltan a la torera.
Vamos que no me da la gana de estarme callada ante esta Ley de plazos para la muerte.
Que ya vale de ser gente sumisa y además...esto del ministerio de igualdad, ya me está tocando las narices.
Se acabó.Necesito ideas para que esta gente se entere de que hay muchos que se horrorizan de su forma de decidir cómo arreglar los problemas porque aunque se empeñen en decir lo contrario...la vida es bella; también para el no nacido.

3 comentarios:

eligelavida dijo...

Yo tengo la esperanza de que esto nos haga salir de nuestro apoltronamiento y nos haga luchar con más ahínco por la vida.

Hace ya muchos años que deberíamos habernos rebelado. Una mayoría de católicos llevó al poder al PP que luego legalizó la PDD, la P486, y la selección embrionaria, y no hubo grandes movimientos de protesta, quizá porque lo que eliminaban estos sistemas eran a seres humanos en un primer estadio del embarazo. El crimen, sin embargo, es el mismo.

Ahora deberíamos aprovechar esta coyuntura no solo para protestar por esta ley de plazos, sino para pedir la derogación social. Basta ya de tanta injusticia.

Natalia Pastor dijo...

Yo aún no salgo de mi asombro con respecto a esta nueva Ley del aborto que consagra aberraciones tales como que una niña de dieciseis años pueda abortar sin consentimiento,conocimiento y aprobación de sus padres.
O sea:que no puede comprar un paquete de cigarrillos,no puede beber alcohol,conducir o votar,pero si asesinar una vida en sus interior.
Es tal la aberración,que cualquier mente con un mínimo de discernimiento,convendra que esta caterva adoradora de la cultura de la muerte ha perdido el juicio.

Inés dijo...

Sigo insistiendo. ¿Se puede hacer algo? Ideas, por favor.