domingo, 22 de febrero de 2009

Smile

No se puede decir que fuera una amiga, tampoco una compañera diaria de trabajo; sí alguien con la que comí o tomé café alguna vez y a la que recuerdo normalmente sonriente y dulce muy dulce.
Hace algunos días fuí a despedirme de ella. Ni siquiera saludé a su familia ,realmente no tenía sentido, ni me conocen ni yo practicamente a ellos.
Hoy he visto su nombre en un periódico, en una sección que curioseamos todos y en la que no nos gusta que aparezcan aquellos a los que queremos y, la verdad, me ha venido a la cabeza su sonrisa.
Quizás es lo que ha dejado en mí, eso y una sensación de serenidad que le agradezco en estos momentos de tanta crispación y algún que otro disgusto.
Puede que cuando alguien falta no a todos nos quede el mismo recuerdo y cada uno nos agarremos a los que más nos ayuda de su forma de ser.Es posible.
Me gusta pararme en esos buenos recuerdos , aunque solo sea unos momentos, y cojo fuerza de ellos para sortear los caminos que todavía me quedan por recorrer.
Gracias a todos por dejarme lo mejor de vosotros y gracias, especialmente a ella, por prestarme... su sonrisa.

3 comentarios:

Emma dijo...

Hay detalles que nos marcan y
personas que nos llegan, y no necesariamente en una estrecha relación.
Curioso, pero es así.

Un saludo.

eligelavida dijo...

Es curioso lo que nos puede dar una persona alegre, aunque no la conozcamos mucho.

María dijo...

Creo que tiene mucho sentido el que nos quedemos con lo positivo que ofrece a los demás una persona.
Muchas veces es una mirada o una sonrisa, lo que produce en nuestro recuerdo esa emoción del otro positiva, para que la vivamos de la misma manera al recordarla.
Ojalá todos transmitamos mas a menudo, sensaciones y sentimientos positivos a los demás, que empujen a vivir mas alegre, mas feliz la vida.