viernes, 20 de marzo de 2009

Bailar

Mira que me gusta verlo y que poco disfruto practicándolo.
Hace muchos años que intentan animarme a aprender bailes de salón pero como que no lo veo, que casi más bien que no me veo pues...no doy mi brazo a torcer.
El caso es que me gusta ver bailar a la gente ¡y no para reirme, de verdad!.
Creo que es una forma sanísima de pasarlo bien pero yo lo paso regular y no me compensa, aunque ultimamente si una no se une al dancing general parece que no quiere divertirse o no le va la marcha y ...no es eso...es otra cosa.
Hay mucha gente que reconoce y admite divertida que canta mal y que tiene una oreja en frente de la otra y por eso nadie las arrincona o las mira con mala cara cuando toca entonar y cierran la boca y¡ni mucho menos! se las llama aburridas o aguafiestas.
En cambio si llega la hora del baile yo me pongo a temblar porque debo dar mil explicaciones, ninguna convincente lo reconozco ,y a mi alrededor se sienten obligados a animarme o a empujarme casi literalmente a la pista aunque a mí lo que de verdad me gusta es charlar desde la mesa y pasármelo pipa tarareando y moviendo los pies como hacía Escarlata en "Lo que el viento se llevó".
Vamos que lo del baile reconozco que se me da mal, no me divierte nada y además he descubierto que ver cómo lo hacen otros me da más satisfacción que hacerlo yo ¿Pasa algo?
Supongo que no, aunque no convenzo a nadie...por ahora, que ya veremos cuando algunos vean a Jennifer López con mi amigo Richard marcándose este tango que no sé yo si no me darán por fín la razón...supongo que un poquito sí.
Por cierto, la película...maravillosa.

2 comentarios:

julia dijo...

Esta pelicula me encantó, y el tango maravilloso, pues si no te gusta bailar no pasa nada nena, paa gustos los colores y todos no tenemos que divertirnos de la misma forma!!! un besazoooooo

Natalia Pastor dijo...

Me gustó la pelcíula.
Yo soy una enamorada del tango y hacia mis pinitos, y es que no hay nada más fascinante que marcarse unos pasos con tu pareja.