domingo, 15 de marzo de 2009

Congratulations

Si 20 años no es nada 25 serán solo unos poquitos, aunque hoy en día, llegar a ellos es toda una celebración.
Hace poco vi en un cine el anuncio de un restaurante espectáculo donde nos invitaban a celebrar cosas tan curiosas como salidas del armario, cambios de ciudad o huídas al campo, por supuesto bodas y desbodas de todo tipo, supongo que bautizos y comuniones también civiles y otra serie de eventos que me dejaron con una sensación no sé si rara o incómoda pero en todo caso poco serena.Sin ningunas ganas de unirme a semejantes festejos.
Celebrar, celebrar, lo que se dice celebrar es lo que hemos hecho con unos amigos este fin de semana.
Se casaron veinteañeros, muy jovencitos, y han conseguido mantener con vida las ilusiones de ese día más allá del siguiente y del siguiente.
Por encima de las alegrías de un momento y las tristezas de otros y gracias al empeño de ambos en que la barca siga un mismo rumbo a pesar de que en cubierta convivan dos capitanes muy diferentes.
Y es que la familia no está en crisis.
Puede que sea nuestra forma de vida y nuestras formas de ser las que estén desentonando en la base de lo que ha sido, y creo que si la dejamos será siempre,el entorno donde el hombre mejor se desarrolla, donde verdaderamente nos quieren por lo que somos no por lo que tenemos, el lugar donde podemos encontrar los valores que nos harán libres, el pilar que sostiene la sociedad y la institución que mejor cuida y comprende al hombre.
No es fácil, nadie dice que lo sea, pero es posible.
Es posible darse el gustazo de tener hijos y educarlos en lo que creemos es importante para ellos; es posible mirar a nuestro lado y reconocer unos ojos que nos quieren a pesar de alguna que otra decepción; es posible reir con las mismas tonterias de siempre y llorar con las penas que van llegando, es posible disculpar y hasta descansar en los defectos de quien nos conoce y conoce también nuestros errores; es posible y hasta más que posible llevar juntos un cuarto de siglo pareciéndonos que no ha transcurrido ni una hora y es posible alcanzar ¡muchos lo hacen! el momento en que pensemos con ilusión en los próximos 25.
Porque vale la pena creer que se puede y porque lo he visto hecho realidad en dos amigos...voy a ponerme a preparar los 25... ¡que eso sí que es una buena celebración!

2 comentarios:

Natalia Pastor dijo...

¡¡¡Y tanto que si,Inés!!.
Yo he celebrado hace poco mi décimo aniversario de casada,y me da una
pena tremenda ver que en mi grupo de amigas,el 80% están divorciadas.
Somos unas "raras avis",una especie en extinción que debería estar protegida y subvencionada.

María dijo...

Felicidades a esos amigos, me alegra que te unas a ese propósito.
A mi me da pena no poder hacerlo.