lunes, 16 de marzo de 2009

Guerra

¡¡Que alguien me diga cómo los puedo hacer desaparecer de mi vida!!
Necesito ayuda urgente para erradicar de las cabezas de mis hijos a los minúsculos seres que , con inquebrantable tozudez, anidan semana tras semana principalmente en sus nucas y detrás de las orejas ¡como dicen los prospectos!
Cuando localizo de la mano de mi fiel peine de púas a uno de estos habitantes indeseables acampando a sus anchas por la cabeza de alguno de los niños todo mi cuerpo se contráe en profundos escalofrios y da comienzo una rutina agotadora de lociones, champus, cambio de toallas, lavado de sábanas, recogida y hervido de peines, ...un ¡me pica mucho mamá! por aquí, otro ¡esto a vosotras no os pasaba! de la abuela por allá y un ¡que asco! ¡a mi que ni se me acerquen! de mi marido que muere solo de pensar que algún día le salte uno de estos animalillos a la ya escasa melena que logra conservar.
Yo me los imagino partidos de risa y sacándome la lengua mientras los arrastro desague abajo porque vuelven ¡siempre vuelven!.Anidan y se multiplican de forma irracional por encima de kilos de sustancias con nombre impronunciable que menguan mi bolsillo y yo creo que solo engordan a los propios bichos y a los laboratorios que los fabrican.
Y mañana cuando aparezcan en el colegio las cabezas lustrosas y limpias de mis chavales habrá esperándolas un ejército hambriento de soldaditos pijoteros que estirarán sus asquerosos cuerpos, tomarán impulso y saltarán desde otros lugares menos tratados hasta las luminosas y claras coronillas de mis chicos y...volveremos a empezar de nuevo.
Necesito y necesitan ayuda urgente porque he decidido que si vuelvo a encontrar restos de invasores en el territorio cubierto de pelo de esta familia optaré por la solución más drástica y efectiva !pasar la maquinilla al 1!.
Por lo menos durante una temporada descansaré de este suplicio que me tiene helado el corazón y las fuerzas agotadas.
Como ellos me han pedido una nueva oportunidad dejo el blog abierto a soluciones originales; las habituales ya las he probado todas ¡que son 20 años en la lucha!y esque en esta guerra... me sube hasta la bilirrubina.

6 comentarios:

¿Mañana más? dijo...

¡Por Dios, ni me lo recuerdes!. Lo de los piojos...puaggg, yo sólo los he tenido dos veces pero es un ascazo tremendo y, lo que tú dices, menudo rollo de peine, champú, loción. Aggg, me pica la cabeza de sólo pensarlo. Y, encima, tú ahí con tanto crío. Al final los pillas, ya verás.

María dijo...

Inés, vengo de la farmacia de sentir lo mismo y quizá mas puesto que ahora los tengo yo.... que asco!!!!! Esta claro esta guerra se vence a base de lucha continua que desgasta el bolsillo y lo demás... A por ellos !!!!

lolo dijo...

Spray "Paraplus". Púa y de uno en uno, con las uñas. Los intrusos y sus bolitas. Luego vinagre y bolsa de las compra enrollada en la cabeza. Repasar a las 5 días, con púa y de uno en uno. Uñas. (tienes que notar el "clic")
A mí me sacan de mis casillas, de una forma exagerada.
He llegado a cortar pelo a chico y chicas. Pero vuelven. Y conozco a los portadores...

No es original, lo sé.
Es mi guerra particular.
Lo de las uñas es espeluznante pero básico.

10 años en la lucha.

CRIS dijo...

Yo me compré un peine que se llama ASSY.

Lo compré sin fe tras haber probado un montón de remedios sin éxito.

Es lo definitivo, te lo aseguro.

Vale unos 15 €, es metálico con las puas estriadas. No hace falta nada...Si tienen piojos, les tendrás que echar el liquidito en cuestión, y lavar...luego pasar el peine...no veas como salen, hasta los más diminutos...las liendres, todo.

Se lo puedes pasar a diario durante dos o tres días, luego una vez cada 15 días o al mes.

Mis hijos no han vuelto a tener.

Yo soy fan.

Besos

Mis hijos

Natalia Pastor dijo...

Una amiga mía,profesora,me comentaba el otro día,asustada,que desde la venida de los inmigrantes,se han vuelto a recuperar enfermedades que estaban erradicadas desde la posguerra como la sarna.
Lo de los piojos,se soluciona con rapados a lo "marine".

Carlos dijo...

Pues a mi me ha gustado tu post, he recordado un verano de mi niñez (tendría 6 o 7 años)que pasaba en casa de mi abuela, todavía recuerdo a la pobre lavandome la cabeza día y noche con vinagre.