jueves, 26 de marzo de 2009

Encontrarlo

He vuelto a encontrarlo y me ha hecho mucha ilusión.
La verdad es que le tenía un poco olvidado, no se lo merece ¡ni mucho menos!, pero la vida pasa más rápido de lo que muchas veces nos da tiempo de reconocer y al verle hoy otra vez me he sentido culpable de no haberle tenido presente en estos últimos meses ¡que tonta he sido !
Le vi una vez de cerca , le pude mirar a los ojos, azules, casi transparentes y la piel, la piel blanca, muy blanca, con las mejillas sonrosadas, alegres, curtidas... y unas manos enormes, muy grandes, que rocé sin poder estrechar, pero que me sobrecogieron porque eran rudas, fuertes, curtidas en el trabajo y la vida...unas manos enérgicas, decididas, exigentes.
Hoy he enlazado con una página Juan Pablo II que me invitaba a rezarle, a pedirle cosas, a contar con él cuando la vida cuesta y cuando tenemos también mucho que agracecerla.
Pues eso, que ha vuelto a recobrar el rinconcito del que nunca debí sacarle y que como donde está no hay tiempo, ni estará enfadado, ni me guardará rencor, otra vez volveré a disfrutar de su sonrisa, de sus consejos y de su ayuda... ¡Eso si es un amigo!

2 comentarios:

María dijo...

Me encanta ver reir a Juan Pablo II tan humano....

y Diego Poole!!! que genial!!! no le veía desde pequeña, el mejor amigo de mi hermano.. hacían cada una....

Natalia Pastor dijo...

....Y de los que nunca te fallan.
En verdad,que su presencia infundía una paz y una alegría indescriptible.
Su sonrisa era maravillosa.