jueves, 19 de marzo de 2009

Padre

Ufff creía que no iba a llegar a tiempo...
Esto del día del padre no sé si será un invento de los comerciantes o de yo que sé quien ; lo que sí sé es que de las madres no es ¡eso seguro! y de las profesore/as todavía menos ¡pobrecillo/as!
Después del maratón de estos últimos días, vísperas del famoso festejo familiar, me inclino por la idea de que todos los 19 del año son igual de hermosos ¿o no? ¿Pues por qué empeñarse en concentrar en unas horas lo que deberíamos celebrar por lo menos una vez al mes?
El regalito de papá, el del abuelo si se tiene suerte multiplicado por dos, el del tío Jose o la tía MºJosé ¡que en este país a veces hay más personas con este nombre que detallitos en el mercado!, los mensajes a los amigos y amigas que hoy se bloquean las lineas de teléfono y los correos ¡a ver quien es el guapo que pone como escusa que no sabe que hoy es su santo...!,la misa de precepto que el culpable de tanto jaleo se merece una visita especial, la comida para 12 ¡haz la carne de fiesta mamá!, merendola y salida al parque ¡que hace un día estupendo!, ...vamos que concentrar tanta actividad en un día de 24 horas sí que se convierte en una auténtica carrera contrareloj.
Menos mal que un padre enseña mas que cien buenos maestros, de los de antes, de esos a los que les dejaban enseñar con tranquilidad y menos mal también que estas cosas nos recuerdan que la familia es una gozada y que un PADRE, con mayúsculas, como el que tienen mis hijos a su lado se merece esto y mucho más...por eso creo que voy a repartir el esfuerzo y las prisas en dosis por lo menos trimestrales.
Hoy la canción...otro día el post ¡que te lo debo!

2 comentarios:

Carlos dijo...

Pues si, cualquier día es bueno para honrar a un padre. Para mi hoy ha sido un dia especialmente duro ya que por primera vez no lo tenemos con nosotros.

Natalia Pastor dijo...

Coincido con Carlos:cualquier día es bueno para honrar a nuestro progrenitor, y más aún en los tiempos que corren,donde la figura del padre está cada vez más diluida y arrinconada,dado que ni siquiera se cuenta con él a la hora de decidir si un hijo viene al mundo o no.