domingo, 26 de abril de 2009

20 años

Eso de que 20 años no es nada no se lo cree ni el que lo ha escrito.
Me parece a mí que los cuerpos son los cuerpos y la fuerza de la gravedad sobre algunos o casi la mayoría de ellos produce efectos cuando menos inquietantes.
Hace unos días acudí a una de esas fiestas de rencuentro, en este caso de los que compartían pandilla de verano con mi marido.
A algunos de ellos les he seguido viendo estos años y debe ser que la vista se me ha ido acostumbrando porque la verdad es que tampoco encuentro que la cosa haya sido tan penosa, aunque escuchando los comentarios de otros que retomaban el saludo la realidad era para preocuparse.
¿A que no sabes quien soy? ......¡Estás igual! ¡Tú también! Pues yo no te habría reconocido ni chocándome en la calle.
Esa debe ser...¿como va a ser ella? pero si era morena azabache y esa tiene una melena rubio platino que ni Marisol.
Pues mira que....¿este era el robacorazones de la pandilla? Chica pues si que debe haber sufrido estos años porque las canas le han salido a borbotones.
¿Has visto a ...? Veo que me miran ,miro y vamos que si me la ponen en una rueda de reconocimiento la paso por alto ¡y fue mi primera novia!
Las carcasas con sus desconchones pero lo que no ha cambiado o poquito es lo que se lleva dentro, lo que ya se apuntaba en la adolescencia, el papel que cada cual toma en el trato con los demás, la forma de relacionarse con el que comparte copa y cigarro,el rol que cada cual asume dentro de la pandilla, en eso...poca variación.
Para bien o para mal aquí sí que le doy la razón... al famoso Tango.

2 comentarios:

Luisa dijo...

Digo que si se nota el paso del tiempo.
Estos reencuentros son...¿impactantes?

Claro que si observo la diferencia en "ellos" ellos la observan en mí.

La vida pasa.El tango permanece:)

María dijo...

Inés, precioso tango... espero que disfrutárais. Bss