martes, 21 de abril de 2009

Pena

No encuentro la diferencia, por más que lo pienso no sé por dónde cogerlo.
Ayer leí unas declaraciones en las que alguien decía que la iglesia estaba para decir qué era pecado no para opinar sobre lo que estaba bien o mal.
Repasando los mandamientos he llegado a la conclusión de que el decálogo no es otra cosa que el camino seguro para hacer el bien y evitar el mal.
El pecado no es algo que un día se inventaron los curas para molestar, el pecado es el mal y el mal hace daño a la persona aunque no se sienta iglesia.
Respeto de corazón a quienes no creen, pero no a quienes se defienden sin argumentos, ni a quienes quieren darnos la imagen de una iglesia tonta y trasnochada que no sabe lo que dice.
Les llevamos muchos siglos de ventaja en esto de juzgarnos a nosotros mismos como para que una señorita venga a darnos lecciones de donde está y qué es el mal.
Mal y pecado es todo lo que hace del hombre un animal, todo lo que provoca sufrimiento personal o colectivo, todo lo que destruye la convivencia y el progreso de las personas.
¿Que muchos cristianos pecamos? No es ninguna novedad.
¿Que ha habido hay y habrá miembros de la iglesia que lo hacemos mal? Desgraciadamente sí.
Pero LA IGLESIA sabe distinguir muy bien entre lo que es bueno para el hombre y lo que le destruye y a eso lo llama pecado aunque a usted le entre la risa cuando lo dice.
Me da pena que no encuentren argumentos de más peso para defender lo que defienden y me da pena que les indigne tanto lo que dicen nuestros pastores...más que nada por el daño que nos están haciendo.
Y eso se llama pecar o hacer el mal ¡como a ustedes les guste!

3 comentarios:

Natalia Pastor dijo...

Es que esas declaraciones son de Bibiana Aído,esa Ministra que tiene un curriculum que da para reponedora de "Carrefour".
Así,que sus deposiciones orales tienen el mismo valor que si Chiquito de la Calzada da una conferencia sobre Física Cuántica.
Lo que si deja de manifiesto,es que para esta caterva de indigentes intelectuales,no diferenciar entre lo que está mal o no,al margen de que sea creyente o no,es la "prueba del algodón" de que en manos estamos.

Besos.

María dijo...

Si Inés, da pena. Mi argumento últimamente es que pecado, el mal, es todo lo que nos deshumaniza, lo que nos hace daño a nosotros mismos y a los demás.
Estamos hechos para ser felices y para eso hay que pensar un poco en las consecuencias de nuestros actos...esforzarse un poco más en no dejarnos llevar solo por lo que queremos y preguntarnos por qué existimos... aunque no hablemos de pecado y solo sea para vivir de un modo más humano. Un besazo

Victoria Luque dijo...

"Pecado" es una palabra maldita en nuestra sociedad actual, pero el significado es el mismo, que si se la sustituye por "debilidad", "mal",
"corrupción", "muerte"...
Cualquiera que quiera crecer como persona tiene que conocer lo que hay dentro de su interior, tiene que conocer "su" pecado, para poder luchar contra él. Si estamos ciegos en esto, difícil será que podamos vivir esta vida con dignidad.