domingo, 3 de mayo de 2009

Estar


No pienso ser negativa y además tampoco tengo motivos para serlo, pero esto del día de la madre...como que me suena a cosa de unas horas.
No sé de donde salió esta moda de dedicar un día al año a todo tipo de conmemoraciones, no me parece mal, pero en el caso de las madres me resulta un poco escaso cuando el año tiene 364 días más en los que cuesta horrores que alguien se pare a reflexionar un poco sobre lo que en realidad se nos pide que seamos.

Por lo pronto cada vez se nos exige estar en más sitios a la vez y seguramente de tanto perder la vida queriendo llegar cada día a más cosas también hemos perdido de vista que lo verdaderamente importante es que estemos ahí, con ellos, y probablemente con eso ya habríamos solucionado el problema.
A veces pienso que las mujeres de hoy tenemos demasiadas teorías para las horas de práctica que luego realizamos y que si nos dejáramos guiar por el sentido común que tenían nuestras madres puede que las cosas nos fueran bastante mejor.
No digo yo que trabajar fuera de casa nos impida ser buenas madres ¡no es eso! pero la realidad es que en esto el hombre está aprendiendo a complementar ambas tareas con más rapidez que nosotras.
Pienso que se nos puede sustituir en todo menos en dos cosas: el marido y los hijos.
Puestos a elegir será mejor que no seamos buenas cocineras, pero sí buenas consejeras; es probable que no distingamos las manchas en una chaqueta pero sí deberíamos reconocer las razones de unos ojos tristes; tampoco creo necesario que tengamos que dominar el arte de planchar aunque sí el de estirar una arruga del alma; puede que no recordemos cómo se hace una ecuación de segundo grado pero sí tendríamos que saber por qué no logra entenderlo alguno de nuestros hijos.
Estar, estar y estar...no parece que haya mejor receta.
Puede ser este un buen día para quitarse de encima falsas obligaciones, para organizar listas de prioridades y para poner algunas cosas en su sitio.
Yo lo voy a intentar ...,que mañana ya se me ha pasado el día, y la cosa no está como para que me encuentre dentro de un año con la misma sensación de no llegar a tiempo.

5 comentarios:

julia dijo...

Estupenda reflexión, te deseo mucha suerte para que puedas llevarla a la práctica, un besazooooo

¿Mañana más? dijo...

Jo, tienes alma de párroco de los de antes. Yo también intento estar por encima de todo. Es complicado porque uno se cansa de ser el fuerte y, también, necesita que le planchen las arrugas del alma y le pasen la mano por el lomo con cierta frecuencia. No obstante, creo que soy persona demasiado empática (para lo bueno y para lo malo) y se me da bastante bien escuchar o, como tú dices, estar.

Pues sí, estar cuando alguien te necesite sin que siquiera tenga que pedírtelo. Es una cualidad extraordinaria que demasiadas veces echo de menos, qué quieres. Al cabo, que cada uno va a su rollo (¿se llama instinto de supervivencia?).

En fin, feliz día de la madre, aunque sea un poco tarde. Por lo menos, estoy segura que aceptarás la felicitación de buen grado.

Saludos, Patricia.

María dijo...

Creo que muchas veces pensamos que una madre es ser canguro, asistenta, profesora, enfermera, chófer... Estoy contigo en que es necesario que entendamos y que los miembros de nuestra familia entiendan, que además de eso, ser madre es algo personal e intransferible, y ser hijo también ;) Una relación única e irrepetible.
Muchas felicidades Inés!!

maria jesus dijo...

Tienes mucha razon. Lo importante es estar y luego, si es necesario, actuar. Un abrazo

Natalia Pastor dijo...

Aunque con retarso,inés,felíz día de la Madre.
Como dice María,"ser madre es algo personal e intransferible, y ser hijo también".
No existe una relación tan fuerte y con tantos vínculos como esta.