viernes, 29 de mayo de 2009

Gracias

Le voy a dedicar una entrada...aunque él nunca la leerá ¡tiene cosas mejores que hacer!
Lleva 50 años haciendo cosas mejores y sobre todo disfrutando haciéndolas, que es lo importante.
Yo solo le conozco hace 10 pero jamas le he visto una mala cara, ni un mal gesto y sí muchas buenas palabras y muchos detalles amables.
Hoy ha disfrutado como un niño ,ha celebrado el sentido de su vocación ante quienes le hemos visto hacerla vida estos años y ha recibido aplausos como los toreros, como los buenos toreros, que salen aentregar todo lo que saben cada tarde o como los que como él un día dijeron sí y han permanecido fieles a pesar de los pesares.
Le hemos regalado mucho cariño y un ordenador ¡que ya ha empezado a meterse en este mundo!y desde donde podrá hablar y conversar con aquellos amigos que dejó en Perú, con su hermano que sigue la labor allí y con todos los que le descubran, que serán legión, cuando rompa las barreras y se decida a transmitirnos lo que lleva en el corazón.
Enhorabuena por su fidelidad, por su entrega, por sus horas escuchando nuestras penas, por sus consejos, por su discreción, por su emoción no siempre contenida, por su frase oportuna, porque se le ve feliz y porque nos ha regalado, a las profesoras y a las niñas, una estampa y un bolígrafo para que aprendamos a rezar y a trabajar en presencia del que de verdad vale la pena.
Gracias D Miguel, de todo corazón.

2 comentarios:

Natalia Pastor dijo...

Esa fidelidad,esa entrega,esa sabiduría,esa saber escuchar y saber orientar,ese saber que decir en cada momento y cuando hay que callar,tiene que tener su recompensa y su agradecimiento sincero.
Enhorabuena a D.Miguel.
Saludos.

misideascotidianas dijo...

Pues me sumo. Hay grandes hombres y grandes mujeres de vida ordinaria,sencilla,entregada, pero no exenta de heroísmo y vida entregada.
Conozco muchos D.Miguel. Somos muy privilegiados.
Luisa