sábado, 9 de mayo de 2009

I will survive

Ultimamente he leído varios artículos que señalan los valores positivos que nos puede dejar esta época de crisis que vivimos.
Las vacas gordas han dado lugar a un estilo de vida que producía tranquilidad de estómago al tiempo que falta de fortaleza en el espíritu y personalidades enclenques, incapaces de soportar el peso de la contrariedad.
Ahora parece que a algunos, más bien a muchos, nos toca rebuscar en la memoria y desempolvar valores como la sobriedad y la austeridad, el sentido de la medida y de la proporción.
Puede que nos esté resultando dificil, puede que nos rebelemos y puede que hasta cerremos los ojos pensando que es más fácil no darse por enterado; pero el globo ha estallado y de cada uno depende aprender o no de los errores que hayamos cometido.
Yo, por lo pronto,estoy valorando más que nunca todo aquello que no me cuesta dinero y se me tuerce el gesto de alegría cuando consigo pasar un buen rato sin haber sacado un euro del bolsillo.
Ya sé que así no contribuyo a que la economía se recupere pero a cambio sí que estoy notando que voy descubriendo algunos valores que estos años de bonanza había guardado en el baúl de los recuerdos.
Pues eso, que algo bueno hay que sacar de estas épocas de crisis y que si todos aprendemos a poner las cosas en su sitio seguro que...por lo menos, nos habrán hecho un poquito mejores.

3 comentarios:

María dijo...

Creo que la crisis sugiere y en otros casos obliga a mirar de dónde procede nuestra felicidad.

Lo material proporciona bienestar,cierta tranquilidad pero la felicidad no suele tener que ver con nada que se pueda comprar.

Por mi parte espero acordarme de esta crisis para no perder el Norte cuando se pase.

Las seventies....geniales. Gracias por recomendármelas ;)

julia dijo...

Tienes toda la razón, es dificil, pero hay que intentarlo.
Un besazoooo

misideascotidianas dijo...

Otra opción es que se te rompa la tarjeta del banco-como a mí-que no tengas tiempo para sacar dinero de ventanilla-como yo- y que por tanto minimices o incluso gorronees de las huchas infantiles, je,je