viernes, 15 de mayo de 2009

No me doy por vencida

Siento ser reiterativa y hasta un poco machacona pero es que no puedo, no puedo ni con el tema, ni con las sonrisas, no puedo.
Hay cosas que no se deben decirse sonriendo y menos aún con cara de felicidad.
Hay leyes que cortan la respiración y palabras que pierden todo su valor cuando se combinan con hechos dolorosos y hasta crueles.
Soy mujer, soy de este siglo y ni me gusta que hablen en mi nombre sin preguntarme, ni consiento que otras mujeres se hagan portavoces de mis derechos sin que yo les de permiso.
Basta ya de decirme como debo pensar y basta ya de sonreir mientras me hacen daño.
Que nos traten como adultos ,por lo menos a mí, y que no se hagan defensoras de mis derechos, entre los que no creo que se encuentre el de matar a nadie.
La mujer pide ayuda cuando se encuentra sin salidas, no necesita añadir más problemas a los que ya tiene y debe estar informada también de sus obligaciones, sobre todo como ser humano.
¿Pero nos hemos vuelto locos?
Decimos sonriendo que ofreceremos gratis, a quien quiera y cuantas veces quiera, la capacidad de destruirnos a nosotros mismos desde el día después de haber empezado a vivir. Que si la cosa falla podremos intentarlo hasta ¿por qué la semana 22 ? y que todo esto será posible para garantizar nuestros derechos ¿qué derechos? los míos no son esos , los míos incluyen el de respetar la vida desde su inicio hasta su fin natural.
No puedo oirlas decir estas cosas sonriendose las unas a las otras como amigas a quienes les ha tocado la lotería, no puedo; y no me salen las palabras porque tengo demasiada rabia en el corazón.
Pero no me doy por vencida...seguiré diciendo , sin sonreir, que el aborto es un crimen.

3 comentarios:

Victoria Luque dijo...

Y la vicepresidenta, va y suelta la perla de que se hace esta nueva ley del aborto para proteger la "dignidad" de la mujer. Es decir, que para salvaguardar mi dignidad como mujer, ellos favorecen el aborto.
Si me niego a abortar, ¿soy más esclava, menos digna? NO lo entiendo.

María dijo...

Yo no entiendo muchas cosas, entre ellas que necesite receta para un antibiótico o para los medicamentos de epilepsia de una de mis hijas y en cambio, para algo tan importante o más que las anginas o la epilepsia puedan dárselos sin receta a mis hijas. Me indigna y no lo entiendo por más vueltas que le doy.

¿Mañana más? dijo...

Yo estoy que muerdo con este temita. Me parece alucinante tanto lo del aborto como que la píldora del día después te la den como si fuera un caramelo. Igual que María no entiendo por qué me piden receta para un antibiótico y no para esa bomba hormonal. Ahora cualquier criatura va a poder pedirla. ¡¡¡Indignante!!!