lunes, 15 de junio de 2009

Me gusta mucho



Nuestro chico número 6 se está haciendo mayor y este año dejará el colegio de pequeños para estrenar patio grande y compañía exclusiva de varones.
Hasta ahora ha convivido con chicas y la experiencia ha sido digamos que buena, aunque debo decir que en sus conversaciones pocas veces las nombraba ,excepto a una rubia muy mandona y muy graciosa que le tenía absolutamente a sus pies ¡ya se sabe que las mujeres...!
No sé si cuando sea mayor me echará en cara el no haberle dado la oportunidad de estrechar lazos más continuados con el otro sexo, pero por más que le doy vueltas, a mí ,lo que me gusta, es la educación diferenciada.
No solo porque adaptar los conocimientos de mi enano a su madurez y a los rasgos propios de su condición masculina me parece un acierto sino porque llegadas las edades donde las hormonas giran como locas en todas direcciones, casi prefiero que no encuentre demasiadas interferencias complementarias mientras debe centrarse en el cálculo y los versos de Lope de Vega y que los profesores que le caigan en gracia estén especialmente entrenados en lidiar toros de su especie que reaccionan a los envites de la edad de diferente modo que las hembras en su misma situación.
La verdad es que mis otros hijos también han gozado o sufrido, según opiniones, este tipo de enseñanza y ni los encuentro traumatizados por la experiencia ¡por lo menos no se quejan! ni han tenido problemas para relacionarse con el otro sexo ,de esto doy fé, ¡ni medio problema! ,ni parece que lleven camino de convertirse en personajes oscuros y retorcidos, con ideas anacrónicas sobre la mujer ¡no se lo consentiríamos ni sus padres, ni por supuesto, su hermana!
Por eso estoy encantada y Gonzalo ni os puedo contar, que sueña con partidos interminables de futbol, profesores de pelo en pecho, carteras con libros nuevos y muchos chicos con los que hablar de deportes, compartir zancadillas y supongo, algún que otro puñetazo.
Pues eso, que a mí me gusta mucho poder elegir para los míos lo que me parece mejor y que los demás...si quieren, puedan elegir otra forma de educarles.

5 comentarios:

María dijo...

Bien por Gonzalo!!! Como crece!! lo va a pasar bomba!! ;)

alfonso sanz dijo...

Creo que conozco a ese pimpoyo.

misideascotidianas dijo...

Bueno, bueno, es que están deseando pasar al cole de chicos y dejar a las niñas atrás, que son tontas y aburridas-visto con ojos de esa edad-
Que se hace mayor el chavalote.
Felicitale de mi parte.
Y sí. Que cada uno elija.Imposiciones cero.
Luisa

Natalia Pastor dijo...

Crecer es una aventura extraordinaria que a ojos de una madre se transforma en la mayor experiencia de una vida.

INÉS dijo...

María,Gonzalo crece y yo lo difruto ¡que en seguida se pasa!
D Alfonso ya me dirá de que lo conoce, aunque no me extraña; el pimpoyo promete.
Luisa y Natalia, lo importante es poder elegir ¡por supuesto! porque para una madre esta aventura es demasido importante como para que elijan en su nombre.