miércoles, 17 de junio de 2009

Puede ser

Cuando parecía que ya estaba ahí...se nos escapa de las manos, de la vista y hasta de los bolsillo.
Puede que este sea el gran problema, que seguimos empeñados en repetir el cuento de la lechera y si el cántaro se estrella definitivamente contra el suelo es muy probable que nos encuentre con la boca abierta, los ojos en blanco y sin ser capaces de reaccionar.
Se pasan momento difíciles y afortunadamente nos vamos dando cuenta de que cada uno de ellos lleva de la mano su propia enseñanza, pero si presentimos el final del camino ya cerca y descubrimos, de pronto, que no hemos hecho nada más que empezar...es lógico que desfallezcamos y se nos caiga algo más que el mundo encima.
Pues sí, vuelta al punto de salida, vuelta a llenar las horas esperando una llamada, vuelta a pasar por tener que dar explicaciones, vuelta a poner toda la carne en el asador...
Aunque también, vuelta a pensar que las cosas son para bien, vuelta a confiar en oportunidades mejores, vuelta a llenar los días con lo que de verdad merece la pena, vuelta a reconducir direcciones y vuelta a valorar todo lo bueno que nos rodea.
Y así, puede ser que...encontremos la puerta que se va a abrir.

7 comentarios:

carlos dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
carlos esteve rozas dijo...

Será o no será, pero las puertas que se cierran muchas veces no saben lo ignorantes que son por cerrar el paso.

María dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
María dijo...

Estoy de acuerdo con Carlos que no saben lo que se han perdido.... confía que se abrirá en breve otra puerta o un arco.. quien sabe..
un besazo muy fuerte

Lourdes dijo...

Animo Inés, ya sabes que en la vida hay rachas buenas, malas y regulares. Aunque ahora igual no te lo parezca, las malas tb se terminan. Un besote.

INÉS dijo...

Gracias a todos ¡siempre se sale adelante!

Natalia Pastor dijo...

Una puerta se cierra,...una ventana se abre.
Hay que mirar con optimismo y seguir adelante.
Un beso.