martes, 23 de junio de 2009

Tenía tanto

A veces es solo una impresión, otras una realidad y casi siempre un simple deseo.
Pasan por nuestras vidas decenas o puede que cientos de personas que podrían haber compartido con nosotros mucho más que un cruce de miradas o unas triste frases de cortesía.
También hay quienes dicen conocernos desde hace años pero a los que no les hemos permitido pasar del hall de nuestras vidas y en realidad ni imaginan lo que esconden los rincones más alegres de nuestro corazón.
Conocemos pero no dejamos ni queremos que nos conozcan y llegamos a crear, para los demás, un personaje que no tiene nada que ver con lo que realmente somos.
Todos tenemos mucho que contar , mucho que compartir ,pero nos hemos vuelto demasiado recelosos de nuestra intimidad y nos protegemos de tal modo que ocupamos más tiempo en defendernos que en entregarnos.
Dejar que los demás nos conozcan , aunque a veces nos hagan daño, supone un esfuerzo que merece la pena. Y si después llega la ocasión de echar la llave...siempre podremos cantar que lo hemos intentado.

5 comentarios:

María dijo...

Creo que es bonito dejarse conocer, además permite a los demás acercarse ;) un beso

Al Neri dijo...

La intimidad es algo muy valioso. Yo soy algo reacio a dejarme conocer hasta que pasa un tiempo y hay mucha confianza. También soy consciente de que esta actitud mella la capacidad de ser feliz, de disfrutar intensamente, pero...

Susana dijo...

Creo que conocer a la gente al igual que darse a conocer, pero hacerlo de verdad, sinceramente, para mí es una de las cosas más bonitas y gratificantes que hay, pero bueno, no es más que mi humilde opinión!!Bss

CRIS dijo...

Yo creo que muchas veces no es que no te dejes conocer, sino que cuesta realmente que vean cómo eres. A la inversa, hay gente a quienes calas en un segundo y otras personas, que, por el contrario, te dan una imágen y luego resulta que no tiene nada que ver o incluso, por más que estés con ellas no consigues saber de qué van...estas para mí son las llamadas "desconcertantes", jajaja.

En cualquier caso, conocer a alguien profundamente creo que es muy complicado, por no decir, casi imposible...incluso conocerse a uno mismo es complicadísimo...hace falta mucha humildad.

Besos

Natalia Pastor dijo...

Hay que darse y dejarse conocer.
El mundo de un tiempo a esta parte parece más hostil,más blindado,más ferreo a la hora de cuajar relaciones humanas sinceras.
Es la única manera de ser feliz.