sábado, 13 de junio de 2009

Tormentas

Estoy notando que se acerca y es lo que , en este momento, más me puede descansar.
Hay tardes de bochorno, de mucho calor, que rompen en ruido y llegan a explotar como si hubiesen llegado a su límite natural de sosiego y necesitasen descargar todas sus iras para , más tarde, volver a recobrar la calma descansadas y desnudas de tanta presión acumulada.
Puede que asusten o puede que hasta provoquen pequeñas riadas pero limpian el ambiente de suciedad, reducen la sensación de agobio y hacen que recobremos el aliento que hemos ido perdiendo, casi sin darnos cuenta.
Es cierto que mejor sentirlas desde lejos, mejor que no nos caiga a nosotros el chaparrón, mejor que haya un buen pararrayos cerca y mejor que encontremos cobijo para protegernos, pero hay que pasarlas , hay que valorarlas en su justa medida, hay que entender que son necesarias y hay que , si podemos, hasta mirar la belleza de su espectáculo.
Y si esas tormentas se dan en nuestro interior...salir a donde no podamos hacer daño y disfrutar de la calma que vendrá luego.

1 comentario:

María dijo...

Es verdad, a veces el tiempo va de acuerdo a nuestro estado anímico y mejor que descargue el temporal y sacuda y limpie lo viejo para comenzar de nuevo descansados y desde la calma. Un besazo