domingo, 5 de julio de 2009

Familia

Me lo comentaron hace algunos días y hoy he echado cuentas.
Quince días en los que vamos a coincidir en el mismo lugar 45 de la misma familia, 14 de ellos menores de 8 años.
Sobrinos mayores que tíos, nueras de la misma edad que hermanos, primos del mismo año que hijos, abuelas que disfrutan de nietos y bisabuela que comparte tiempo con todos ellos sin diferenciar muy bien a qué generación pertenece cada uno.
Imposible explicar a los más pequeños el parentesco que les une, pero ¡da igual! ellos se ven y se reconocen como del mismo clan y en medio de tanto lío, los "añadidos": participantes de un espectáculo que une más que diferencia.
De año en año, de verano en verano, saltándose el paso del calendario. Porque estas familias, tan difíciles de explicar, se pierden en las estadísticas oficiales, no aparecen en los culebrones mediáticos y tienen poco eco entre las revistas del corazón.
Que nos llevamos bien, pues sí, nos llevamos y nos divertimos sin meternos demasiado en la vida de los demás, sin juzgar ni aprovechar la ausencia de alguno para sacar los trapos sucios a la terraza, comprendiendo o intentando comprender los diferentes modos de vida, las características peculiares de cada miembro o las razones o sinrazones de sus problemas.
Estamos ¡que ya es bastante!, intentando hacernos los ratos agradables, compartiendo las horas sin sentirnos obligados, recordando a quienes ya no están y dejando vivir a los que han elegido otras compañías.
Y es que hay familias y ...hay familias.

2 comentarios:

Natalia Pastor dijo...

Una familia así,unida,donde se respira el amor,el respeto,el cariño entre todos y cada uno de sus miembros,es al lección mñás maravillosa que cualquier niño pueda percibir y aprender.
La famiila es el núcleo de la vida.

Saludos.

María dijo...

A mi ya sabes que ese tipo de familias me encantan!! ;)