viernes, 3 de julio de 2009

Motores

Ponle el nombre que quieras, cada uno el suyo, el que le mueva, el que le dé las mejores prestaciones y luego...a tirar millas gracias a él.
Cuesta mucho encontrar el motor adecuado a nuestras necesidades.A veces se rompe o se cala o se calienta con facilidad,pero si es bueno, de calidad, dura lo que dura una vida; por eso hay que buscarlo bien.
Si lo que nos mueve no tiene demasiada fuerza, nos ha resultado lllamativamente barato o no nos hemos parado a leer sus instrucciones, probablemente tirará alegremente al principio pero al final de la cuesta se ahogará por el esfuerzo y no soportará ninguno de los bandazos que surjan a lo largo de un viaje largo.
¿Que cual es el motor que nos conviene? Eso...no es facil de decir ¡hay que experimentarlo! y a veces se necesita oir el ruido de su día a día, comprobar su respuesta a nuestros cambios de humor, probarlo en las rectas y en las curvas , en los días claros y en los lluviosos, en la ciudad y en el campo...
Eso sí cuando se da con el genuino, con el que está fabricado especialmente para cada uno, con el original...ahí sí que no hay duda, ese tira de nosotros porque no hay nada mejor.
¿Que hablo de coches?...me parece a mí que no.

2 comentarios:

Natalia Pastor dijo...

Ese motor es el que hace que cada mañana nos levantemos y afrontemos un nuevo día.
Un motor que aguante en los malos momentos,cuanda la carretera es una senda pedregosa y polvorienta, y que te haga disfrutar y ronronear en una autopista junto al mar,cálida y perfecta.
Saludos.

María dijo...

Muy bueno Inés. Creo que sé de qué hablas... un besazo