sábado, 11 de julio de 2009

Un marrón

Me ha tocado en suerte y no sé muy bien cómo incarle el diente.
Sí, el diente, porque esta signatura ha afilado muchos colmillos y provocado no pocas discusiones acaloradas.
Me parece una idea estupenda esa de enseñar a ser personas de bien a los que deben formarse como tales y hasta os diría que , por lo que voy conociendo, el temario es coherente con la idea de inculcar en nuestros chavales los valores que hacen de una persona un ciudadano de primera.
El problema surge cuando me adentro en el desarrollo que han hecho las diferentes editoriales en sus libros de texto.
No estoy de acuerdo en muchos de sus planteamientos y hasta creo que algunos de ellos son contrarios al fin que se persigue.
Si queremos formar personas de una pieza es necesario ofrecerles razones y argumentos sólidos en los que basar sus ideales , es prioritario darles a conocer sus deberes y no sólo sus derechos, es fundamental inculcar en ellos el valor del esfuerzo y del trabajo bien hecho como constructores de la sociedad y es primordial explicar con objetividad el verdadero sentido de la tolerancia, el respeto, la igualdad y la libertad.
Dos horas a la semana no hacen a la persona, un buen texto o una buena película cada quince o veinte días me parecen insuficientes y esta responsabilidad en las manos del criterio de un docente me resulta, cuando menos, una osadía.
La familia, la escuela, el estado, el gobierno ¿quien es aquí el responsable?
Esta claro que entre todos debemos formar a nuestros ciudadanos, así ha sido y debe ser siempre, pero desde la cuna, con los padres como primeros responsables, todas las horas del día, desde todos los medios de comunicación, desde todos los ámbitos de la cultura, por parte de toda la sociedad y no sólo dos horas a la semana y en dos años de su escolaridad obligatoria.
Admito pistas y ayuda, que como dirían mis adolescentes... ¡me ha caído un marrón!!...



1 comentario:

Natalia Pastor dijo...

Arduo asunto.
educar es escribir en un libro con páginas en blanco,donde todo está por descubrir,marcar y señalizar.
Coincido contigo con que muchos de los libros de texto tienen planteamientos contrarios al fin que se persigue.
Sí,que es un marrón,Inés.Sí que lo es...