lunes, 31 de agosto de 2009

Me cuesta

Ya sabía yo que me iba a costar.
Puede que más que nunca, puede que más que otras veces, puede que sea por algún motivo, puede que lo haya pensado demasiado o puede que no, pero...ya sabía yo que me iba a costar.
Que el día tenía que llegar, eso es un hecho.
Que puede que aún valorando la suerte de tenerlo me cueste regresar a su encuentro; a veces ocurre.
Que podría haber sido de otra manera; pues también.
Que no siempre son los lugares, ni las cosas,ni los trabajos las que dan pereza; probablemente.
Que plantearse las preocupaciones como ocupaciones no es buen camino; eso me han dicho.
Que ahí, con ellas, en eso, está mi hoy y ahora;completamente cierto.
Que mañana empieza un nuevo curso, sí...
Uff ...me va a costar un poco.

viernes, 28 de agosto de 2009

Post

Dicen que existe,no lo sé.
Puede que yo lo llame de otra manera y puede también que lo de menos sea el nombre, puede...
Lo que sí noto es que hay algo diferente en estas vueltas y estos inicios.
¿Novedades? algunas.
¿Rutinas? también algunas.
¿Más de lo mismo? Espero que no, deseo que no e intentaré que tampoco.
Ni síndromes ni nada, lo más fácil es que sea pereza, pereza y falta de ganas, pero eso tiene remedio, supongo...
Habrá que echarle imaginación, nuevas energías, ideas novedosas, un horizonte más lejano o más cercano, depende, ilusión y optimismo.
Vale, vale...pero voy a tener que coger papel y lápiz para apuntar estos deseos y que no se me olviden pronto...que luego no me acuerdo de haberlos tenido.
¿Síndrome?No me gusta la palabra.
¿Postvacacional? No , no es eso.
Yo diría postsinhorarios, postsindiscusiones, postconquientequiere,postsinquienteincordia,postconquienmástegustaestar...posttanfeliz.
Pues eso...que quedan cuatro dias.....a disfrutarlos.
¿La canción? Para evitar el síndrome post...a ver si lo consigo.

domingo, 23 de agosto de 2009

Only

Hay momentos, lugares, horas, hasta minutos, que no se pueden explicar con palabras.
Instantes de encefalograma plano, segundos sin color y sin sonido, largas horas que parecen pequeños flashes en el tiempo, ...paz, calma, nada.
Cuesta mucho encontrarlos, algo más saborearlos, pero se recuerdan, permanecen en la memoria como si hubieran durado mucho más de lo que en realidad han permanecido.
Dejan su poso, su huella, su sombra y gracias a la cicatriz que nos producen, podremos sobrevivir a la vulgaridad que habitualmente nos rodea.
Son esas tres cabañas en ese lugar solitario al que volvemos cuando las fuerzas no dan más de sí.
Supongo que cada uno tiene su lugar, que cada edad tiene también el suyo propio y que incluso todo eso va cambiando a medida que la vida nos va dando la oportunidad de descubrir nuevos paisajes y nuevas sensaciones.
Calma, paz, sosiego...solo eso...solo eso. ¡Pero como se agradece!

martes, 11 de agosto de 2009

Para siempre


Da igual como estaba, da igual los años que tenía, da igual si había disfrutado ya de muchos y de mucho, da igual...
La vida siempre dura menos de lo que nos gustaría y las pérdidas nunca vienen bien a nadie.
Puede que el dolor lo atenúe la conciencia real de que no ha dejado de existir, de que está donde mejor le pueden cuidar y de que estos años han sido el envoltorio del verdadero regalo, que recibiremos todos,cuando se nos abra el portalón del cielo y descubramos lo que nos han preparado para siempre, para siempre...
No es un engañabobos, ni un burdo calmante espiritual, no, es lo que es , el sentido de todo esto, la razón de esforzarse durante esta mala noche en una mala posada y el motivo de la paz que sentimos los que tenemos la suerte de creer firmemente que dentro de esa caja solo queda polvo y de que lo que nos aguarda después será definitivamente mucho mejor.
Solo nos quedan, para volver a vernos, los años que tú, papá, ya conoces y aún son un misterio en mi día a día.
Por eso necesito de tu ayuda para rectificar pronto de los errores, para aprender de tus virtudes, para colocar en su sitio lo necesario y quitar importancia a lo accesorio, para conservar tus valores y preparar el camino que nos lleve a encontrarnos de nuevo en ese lugar del que dicen está hecho a nuestra medida.
Sé que ya no te cansas, ni te enfadas, ni te impacientas; por eso te pido que estés muy pendiente ¡en primera fila! y que me eches un capote cuando meta la pata, cuando equivoque el camino.
Tú sabes que somos lo que somos, tú y yo,...todo corazón, y que, a veces, el caracter nos traiciona.
Pero también sabemos perdonar, y si en algún momento no hemos estado a la altura, tú y yo, ya sé que no me lo tienes en cuenta, yo tampoco.
Pues eso, que a trabajar desde el cielo que allí no te cansas y aquí te necesitamos todos a pleno rendimiento.
Y prepara un buen lugar para mamá, tus hijos y tus nietos ¡que nos queda mucho por celebrar! y ahora sí que para...siempre.

sábado, 1 de agosto de 2009

Madrid

Me ha despedido de la mejor manera ...a lo grande.
Mira que me gusta, mira que disfruto viendo descargar las iras de la naturaleza sobre los tejados y los cristales de mi ciudad.
Sabía que la iba a dejar de lado durante unos días y ha reventado su enfado con la fuerza de quien sabe que no hay nada que opinar.
Solo unas semanas al año, poco más de unos días, los suficientes como para echarnos de menos, para añorarnos mutuamente y sentir que por más que digamos odiarnos, en el fondo, puede que muy en el fondo, existe una dependencia dificil de explicar.
Ella de mí y yo de ella, mutua, que perdura con los años y que a medida que transcurre la vida encuentra su razón en unas calles concretas, un paisaje familiar, un olor característico y unas gentes familiares.
Algunos lo notamos, y otros lo ignoran, pero sus garras atrapan, a veces con demasiada fuerza, y cuando nos preparamos para huir, aunque sea solo por un tiempo, sentimos que dejamos un lugar al que tendremos que volver, al que quizá necesitemos regresar y al que con seguridad abrazaremos con alegría cuando hayamos repuesto fuerzas.
Pues eso, que me he sentido recriminada en tus truenos y tu lluvia; y que ,aunque a veces me mates,...sin embargo te quiero.