sábado, 1 de agosto de 2009

Madrid

Me ha despedido de la mejor manera ...a lo grande.
Mira que me gusta, mira que disfruto viendo descargar las iras de la naturaleza sobre los tejados y los cristales de mi ciudad.
Sabía que la iba a dejar de lado durante unos días y ha reventado su enfado con la fuerza de quien sabe que no hay nada que opinar.
Solo unas semanas al año, poco más de unos días, los suficientes como para echarnos de menos, para añorarnos mutuamente y sentir que por más que digamos odiarnos, en el fondo, puede que muy en el fondo, existe una dependencia dificil de explicar.
Ella de mí y yo de ella, mutua, que perdura con los años y que a medida que transcurre la vida encuentra su razón en unas calles concretas, un paisaje familiar, un olor característico y unas gentes familiares.
Algunos lo notamos, y otros lo ignoran, pero sus garras atrapan, a veces con demasiada fuerza, y cuando nos preparamos para huir, aunque sea solo por un tiempo, sentimos que dejamos un lugar al que tendremos que volver, al que quizá necesitemos regresar y al que con seguridad abrazaremos con alegría cuando hayamos repuesto fuerzas.
Pues eso, que me he sentido recriminada en tus truenos y tu lluvia; y que ,aunque a veces me mates,...sin embargo te quiero.

3 comentarios:

Susana dijo...

Enhorabuena por tu entrada, me ha encantado, creo que ese sentimiento de dependencia que comparto contigo es dependencia de la buena, de disfrutarla cuando la tenemos y echarla de menos cuando no están, y creo que es en ese momento, cuando no están cuando más las valoramos, porque no se qué tendrá Madrid, pero a mí personalmente me encanta!!!

misideascotidianas dijo...

Bonita y poderosa Madrid, que atrapa y gusta.

Feliz descanso.

Luisa

maria jesus dijo...

!Tengo unas ganas de echarla de menos!

Felices vacaciones !suertuda!