domingo, 23 de agosto de 2009

Only

Hay momentos, lugares, horas, hasta minutos, que no se pueden explicar con palabras.
Instantes de encefalograma plano, segundos sin color y sin sonido, largas horas que parecen pequeños flashes en el tiempo, ...paz, calma, nada.
Cuesta mucho encontrarlos, algo más saborearlos, pero se recuerdan, permanecen en la memoria como si hubieran durado mucho más de lo que en realidad han permanecido.
Dejan su poso, su huella, su sombra y gracias a la cicatriz que nos producen, podremos sobrevivir a la vulgaridad que habitualmente nos rodea.
Son esas tres cabañas en ese lugar solitario al que volvemos cuando las fuerzas no dan más de sí.
Supongo que cada uno tiene su lugar, que cada edad tiene también el suyo propio y que incluso todo eso va cambiando a medida que la vida nos va dando la oportunidad de descubrir nuevos paisajes y nuevas sensaciones.
Calma, paz, sosiego...solo eso...solo eso. ¡Pero como se agradece!

1 comentario:

maria jesus dijo...

!Que suerte! Felices vacaciones, tranquilas sobre todo