sábado, 5 de septiembre de 2009

Huérfanos

Un colegio de huérfanos...
Tengo una amiga que en su otra vida quiere trabajar en un colegio de huérfanos y cada día que pasa la entiendo más.
Me lo dijo hace tiempo y al principio hasta me escandalizó, pero a medida que pasan los años me voy apuntando a la idea de que los padres muchas veces estorbamos más que facilitamos.
No digo yo que no tengamos que estar pendientes de nuestros hijos, pero cada vez me encuentro más el modelo de niño al que se le disculpa todo, se le consiente todo y hasta se le anima a ser el centro de su propio reino, o un tirano de tomo y lomo, que para el caso es lo mismo.
Cuesta y mucho hacer ver a los padres que sus princesas no lo son tanto, o que la disciplina no es una asignatura del colegio, o que en casa también se debe educar, o que si se les castiga es porque no se han comportado correctamente, o que el respeto sigue formando parte de nuestro vocabulario, o que nuestros hijos suspenden no les suspenden, o que hay normas que se deben cumplir coincidan, o no tanto, con sus opiniones.
Nos hemos convertidos en sus mejores aliados contra la autoridad de los profesores y así es dificil que saquemos de ellos nada bueno.
Que los hijos duelen lo sabemos todos, pero esta generación "blandiblú" lo va a pasar muy mal como no les enseñemos a ceder, a reconocer sus errores, a admitir que no son el ombligo de ningún hemisferio y a que hay que obedecer y respetar al profesor más allá de que nos guste, o nos guste menos, lo que venga de ellos.
Pues eso...que a veces me gustaría trabajar en un colegio de huérfanos.

4 comentarios:

AleMamá dijo...

Cuanta razón tienes, y está sucediendo en todas partes.

Hijos blanditos, incapacitados para la intemperie, ¡ni siquiera para el aire libre de una plaza! y lo peor es que no me siento absolutamente libre de culpa; está en el ambiente y uno cae casi sin saberlo muy bien.

Besos

Natalia Pastor dijo...

Tienes toda la razón,ines.
Estamos ante una generación superpotegida, blindada y ajena a conceptos como responsabilidad,esfuerzo y sacrificio.
Todo se les disculpa, todo se les obvia para plantearles una sociedad plácida,ideal, sin sobresaltos y tremendamente irreal.
Los resultados pueden ser devastadores cuando se topen con la cruda existencia.

Un beso.

FERNANDO SANCHEZ POSTIGO dijo...

Se necesita volver a la educación de antes. Se respeta, se valora y se hace caso a los adultos. Lo de ahora es un cachondeo y una anarquía que no conduce a nada bueno. un abrazo.

Lina dijo...

Si... sobreprotegemos a nuestros hijos. Sucede cada día... pero no nos mates... jajajaja...