miércoles, 30 de septiembre de 2009

No parar

Me han dicho que debo animar a muchos para que acudan a la marcha del día 17...y yo animo.
La verdad es que no soy demasiado amiga de montar saraos colectivos de ningún tipo y me cuesta horrores adherirme a cualquier masa o grupo público, más allá de las que sea imprescindible.
De echo no creo en la eficacia de estas movidas pero si me quedo en casa...me encuentro fatal.
Me da rabia ver en la tv que nos cuentan como borregos y que calculan la asistencia por el espacio físico que ocupamos...me da rabia.
También me indigna el baile de números que se produce entre los convocantes y los que están deseando que vayan cuatro...es surrealista.
Me divierte el ambiente festivo de los manifestantes, la entrega de los que inventan los slogans, las familias enteras unidas en una buena causa, la sensación de que se puede hacer algo y el aire fresco de tanta gente que apuesta por la vida...sin poner peros a nadie.
Ya ni me paro a pensar si van a tener la decencia de mirarnos a la cara ¡me da igual!.
Tampoco pienso darles la satisfacción de rendirme y resignarme a aceptar lo que me imponen ¡eso ni loca!
Puede que tenga que quitarme de encima el pesimismo y lucir mi mejor sonrisa ¡se la dedico a quienes no me escuchan!
También me tragaré las ganas de gritar que tienen las manos manchadas¡es mejor cantar un sí a la vida! y sobre todo, iré, animaré a ir y mantendré viva la idea de que no podemos parar ...

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