domingo, 29 de noviembre de 2009

Tal como eres

¿De dónde nos viene ese empeño?...no sé, sólo sé que existe.
Puede que la necesidad aparezca en la adolescencia  y que luego, no queramos o no sepamos ,prescindir de su amparo.
Quizás también sea una manera de no crece, de no tener que dar explicaciones de nuestras decisiones y de delegar en otros aquello que, de alguna manera, nos puede comprometer.
Huir del juicio propio, apoyarse en una forma de ser común a un colectivo, imitar como propias las actitudes que nos vienen marcadas,sentirnos protegidos y hasta físicamente menos vulnerables; eso es lo que proporciona el grupo.
Por eso es cada vez más dificil encontrar a personas que manifiesten sus opiniones libremente, que no se sientan obligadas a rendir cuentas a nadie ni a nada, que disientan sin miedo a ser excluidas, que sean capaces de gritar lo que otros muchos callan, que no digan digo donde ayer dijeron Diego, que simplemente hablen en primera persona y que sean capaces de dar un paso al frente, aunque no les siga nadie.
Hace falta ser muy valiente ...para vivir tal como eres.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Miénteme

Me tiene enganchada...
Creo que cambiaría alguna de mis capacidades por esa que posee él o está aprendiendo a desarrollar ella.
Es como la posibilidad de hacerse invisible o la oportunidad de oir una conversación en voz baja.
Debe resolver muchas de nuestras preguntas, algunas de nuestras intuiciones y la mayoría de nuestras dudas.
Nos ahorraría disgustos, desengaños, falsas espectativas y algún que otro quebradero de cabeza.
Por otro lado nos haría menos susceptibles, más confiados y, sobre todo, mucho más felices.
Y es que eso de que la cara es el espejo del alma sólo se lo cree nuestro amigo el Dr Cal Lightman
y cuatro más que trabajan con él, porque yo llevo más de un chasco en lo que llevo de vida.
De verdad que me lo voy a tomar como una necesidad y voy a estudiar con interés todo el manual que se despliega en esta serie.Por una vez me va a servir de algo la americanada de temporada.
Y es que no me direis que ...no es de lo más práctico.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Terrible

Me parece terrible...
Me parece terrible que haya quien piense que es superior a otro, simplemente porque es de diferente sexo o porque tiene más fuerza.
Me parece terrible que exista quien imponga su voluntad a golpe de gritos y bofetadas.
Me parece terrible que  se vigile, se coharte y hasta se esclavice a quien comparte cama y plato.
Me parece terrible el insulto, la amenaza, el miedo, la mentira, la falta de libertad y el sentimiento constante de culpa.
Me parece terrible que se oculte, que se consienta, que se pueda destruir hasta la capacidad de respuesta.
Me parece terrible...eso y otras cosas que no aparecen en ninguna campaña publicitaria.
Porque también me parece terrible el no poder educar a nuestros hijos como nosotros queremos, el tener que asumir leyes que van contra nuestros principios, el que nos obliguen a respetar sus ideas mientras ridiculizan las nuestras, el tener que pagar con nuestros impuestos los excesos de nuestros gobernantes, el soportar que nos impongan un modelo de familia, de valores y de principios  que no coinciden ,para nada, con los que fundamentan nuestras vidas.
Eso también es violencia...aunque no sea de género.

martes, 24 de noviembre de 2009

Tiempo al tiempo

Se me atraganta...no lo puedo remediar.
Esto de empezar la Navidad en Noviembre me suena más a gran almacen que a verdadera devoción cristiana.
Las bolas, el espumillón, los platos dorados y las cajas de mazapanes  deberían estar prohibidos, por lo menos, hasta que hayamos hecho la digestión de los buñuelos y hayamos cumplido con el deber filial de rezar por nuestros difuntos...me parece.
Se me atraganta esa obsesión por adelantar por vender lo que sea, aunque el tiempo no acompañe, por acumular poniendo como escusa que luego nos costará más...no estoy de acuerdo.
Nos pasamos la vida poniendo la cabeza y el bolsillo en acontecimientos a largo plazo olvidando, demasiadas veces, que el presente es lo que debería ocuparnos.
Hoy, ahora, el día que se nos va de las manos, los momentos que nunca volverán a pasar, esos instantes que no dejan huella porque nadie se ha parado a mirarlos.
Otra vez, sin dejar tiempo para respirar, otra vez ese afán por llenar la nevera, por acumular juguetes en las estanterias, por renovar las figuras del Belén, por cambiar de mantel , de vasos y hasta de bajoplatos...otra vez.
Y digo yo. ¿Para qué? ¿Para quitarnos de la cabeza que algún día no lo viviremos?...puede ser.
Por eso yo me niego a pensar en Navidad hasta que no pase la Inmaculada, o hasta que llegue Santa Lucía, que también tiene derecho a que nos fijemos en ella.
Pues eso, que para disfrutar de las Fiestas tengo que llegar sin haberme empachado y cada vez me lo ponen más dificil.
Tiempo al tiempo... y cada cosa en su momento.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Planta 33

En la planta 33 o entre las casa de un pequeño pueblo de montaña, da igual, lo importante es que siga estando.
Que siga estando o que le hayan buscado un hueco nuevo, no importa, lo esencial es que esté ahí.
Me parece una buena idea, sobre todo una idea, porque a veces parece que lo más evidente no se le ocurre a nadie, y que andamos todos como locos buscando nuevos caminos cuando tenemos tan cerca el más sencillo de todos.
Sacarle a la calle, colocarle a la vista en nuestros lugares de trabajo, en casa, en los comercios, en la playa, en todos esos sitios que componen nuestro paisaje diario; como se ha hecho siempre, como se hizo desde que a los cristianos nos permitieron salir de las catacumbas hace ya muchos siglos.
Si nuestras torres son altas, nuestro Dios también lo es y si hay sitio para alimentar el cuerpo en las plantas nobles de los edificios, es lógico que a alguien se le haya ocurrido que el alma también necesita de un lugar donde recobrar fuerzas.
Pues eso, que cunda el ejemplo, que dejemos de colgarnos un sombrero piadoso, solo los domingos a las 12 o en las procesiones de semana santa o cuando toca ocupar los primeros bancos, abandonándolo en el perchero el resto de los días.
Que forme parte de nuestro futuro para exhibirlo con orgullo allí donde nos encontremos.
Que no nos dé verguenza entrar, saludar, rezar, pedir, agradecer y hasta llorar para luchar luego con más fuerza en la batalla.
Y sobre todo, que nos dejen y ...que nos respeten...que no queremos olvidarnos de Él.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Piratas

Las comprendo, yo habría hecho lo mismo y hasta alguna cosa más.
Lo que no entiendo es que no hubiera otra solución.
Que en pleno siglo XXI siga habiendo piratas, me suena a broma de mal gusto.
Somos capaces de ir a la luna, tenemos el cielo infectado de satélites que nos vigilan, filtramos conversaciones, grabamos hasta lo ingrabable, desmenuzamos fotografías de hace un siglo y hasta somos capaces de descifrar mensajes que hizo Tutancamon hace miles de años pero...atrapar y controlar a un grupo de bucaneros...eso no.
Son como el fantasma de Bin Laden...
Eso sí, si a mí se me ocurre ir a 75Km/h donde marca 70, se enteran seguro, no se les olvida, me encuentran y me machacan subiéndome la multa cada 12 meses hasta que al final consiguen quitármelo de mi sueldo mileurista.
Pues sigo sin entenderlo;tanto ejército y tanta fragata para que los tios se paseen ante sus narices metralleta el hombro y con la sonrisa de oreja a oreja...
Que me expliquen cómo es posible que nos tengan, como nos tienen, en sus manos.
En fín, que yo también les habría pagado para que dejasen volver a los nuestros...pero que se hayan salido con la suya...eso sí que me suena a película.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Lobbies

Estoy bastante asustada, la verdad.
El caso es que hace algunos días una amiga sacó a relucir el tema de la influencia de los lobbies en el mundo en que vivimos y no me lo puedo quitar de la cabeza.
Ya me da bastante rabia el que alguien maneje mis hilos y me diga lo que debo o no hacer ,pero si agrandamos el objetivo y llegamos a la conclusión de que en realidad ni siquiera somos dueños de nuestras decisiones, pues ya...el pánico me cala los huesos.
Y yo creyendo que el panorama que me rodea se debe a cuatro tontos y un despistado pero no...parece que la cosa es mucho más complicada de entender y que, o me uno a un lobby o no tengo nada que hacer.
Vamos, que influimos sólo lo que nos dejan, muy poco en realidad, y que aunque gritemos hasta quedarnos afónicos o nos apoyamos en otros cuantos o nos quedamos más colgados que una percha.
En realidad ya lo intuía yo, pero me he dado cuenta de que ciertos lobbies son más potentes que otros y que justamente, ni me identifico con los que consiguen sus propósitos, ni me parece a mí que pueda integrarme en ninguno de los que conozco.
Y aún así no me he quedado tranquila; será porque pienso que también tiene que haber lobbies positivos, buenos, optimistas, que apoyen los valores humanos y el desarrollo integral de la persona.
Lobbies que ilusionen a la juventud, que arranquen la sonrisa a los mayores, que influyan en la moda, los espectáculos, la literatura, las leyes, hasta en lo que comemos...
Seguro que los hay pero, desgraciadamente, brillan más los que destruyen que los que construyen.
Y es que los malos deberían ser buenos y los buenos...divertidos.

sábado, 14 de noviembre de 2009

Noches

No pensé que llegase nunca a ser eje de mi conversación pero, definitivamente, el cambio horario...es una puñeta.
Dudo mucho de que el motivo de tenerme desde las 6 de la tarde con la luz encendida sea, como dicen, rebajar el recibo de la luz.
No sé, me huele mal.
Más bien podría ser que así consigan introducirme en la apatía y la desgana más absoluta y caiga en el habitual letargo invernal que me impide moverme, más allá de lo estrictamente necesario.
Cuanto más pronto anochece más nos encerramos en nosotros mismos, menos pisamos la calle y con mayor seguridad dejamos de comentar nuestros males; creando así un clima de calma chicha que favorece la acción de los que manejan nuestros dineros y nuestras vidas.
En la oscuridad nos dejamos manipular más facilmente, no manifestamos nuestro descontento con tanto ruido y tendemos a refugiarnos al abrigo de los cuatro o cinco que nos resultan cercanos, en una palabra, damos menos guerra.
Mesa camilla, café calentito, mantita sobre las piernas, noches de bohemia desde bien prontito.
Y es que ya más pacíficos no podemos ser, si somos corderillos. La gente aguanta y aguanta sin asomar los dientes fuera de su guarida y los escándalos de todo tipo caducan sin llegar a enterarnos de quien va a explicar lo que ha pasado en realidad.
Que no, que no es por el gasto; que lo del cambio de hora es para que nos vayamos pronto a casa, para que salgamos lo menos posible y para que sigamos dejándoles hacer... sin hacer demasiadas preguntas.

viernes, 13 de noviembre de 2009

Malas compañias

Es pegajosa, contagiosa y cada vez más común.,
Es una mala compañía, con mala prensa, pero con grandes beneficios en los tiempos que corremos.
Ni las campañas ,que desde hace siglos, se vienen haciendo contra ella; ni Moises con su decálogo, ni el refranero más antiguo, alejan de su compañía a los que han probado su poder.
Es mala amiga, pero ha rebajado su precio, por lo que los que se apuntan a usar sus artimañas tienen la seguridad de que,si les pillan, les pasará poco o nada.
Es que donde dije digo, digo Diego y todo de muy buen talante, eso sí, fundamental el buen humor, que si no, cuela menos la mentira.
Y es que de toda la vida se ha llamado así a lo que no es verdad, a lo que me invento porque no sé que decir,a todo eso que me gustaría y no pudo ser y hasta aquello que he creído oir aunque en realidad nadie lo dijo.
Y también, de toda la vida, cuando a uno lo descubren entrompado, se rectifica, se aclara, se ponen las cosas y las gentes en su sitio y se pide perdón, porque daño siempre se ha hecho.
Y eso es lo que más me indigna de todo...que ni se reconoce ningún fallo,ni se admite ninguna culpa, ni aquí nadie se arrepiente de nada, ni se devuelve la honra a nadie, ni la verdad vuelve a brillar donde la mentira puso su zarpa.
Nos hemos acostumbrado, nos parece de lo más normal y eso no puede ser porque, se pongan como se pongan...la mentira es mala compañía.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Ella es mi amiga

A ella no creo que le importe...seguro que no.
Llevamos mucho hablado y mucho también discutido...aunque también es cierto que menos de lo que a las dos nos gustaría.
No he contado los años, para qué, lo que sí sé es que, desde el día que nos conocimos hasta ahora, han pasado muchas cosas y otras muchas han cambiado, algunas a mejor y otras, por lo menos, a distinto .
Y es que hemos llevado vidas muy parecidas, hasta que los caminos han empezado a distanciarse, dando la impresión de que el suyo es muy diferente al mío; pero no creo que sea así.
Está claro que lo que nos rodea tiene diferente paisaje pero, ella y yo, nos parecemos mucho, mucho más de lo que las dos somos capaces de alcanzar a comprender.
Queremos lo mismo y hasta luchamos por idénticas ilusiones.
Lo hacemos de modos distintos, con fuerzas muy parecidas y con metas prácticamente iguales.
La diferencia está en que donde una corta y decide, la otra se mantiene, aunque sea dando tumbos; y donde parece que una ha fracasado, la otra simplemente mantiene el equilibrio como Dios le da a entender.
A una nos pesa la razón, a la otra la ilusión y, mientras hablamos de lo mismo, una tiene los sentimientos agarrotados, mientras la otra pasea sueños más allá de lo que la realidad le permite.
Ella sabe que me tendrá siempre; aunque muchas veces sólo escuche y no consiga arreglar nada.
Y yo necesito sentirme de su lado; aunque no sepa explicárselo con palabras.
Porque, a pesar de todo lo que ha llovido,...ella es mi amiga.



domingo, 8 de noviembre de 2009

Perdonadme

Me han dicho que tengo que seguir intentándolo...
No creo que sea demasiado fácil y, por otro lado, sólo espero que sea la solución.
Sería presuntuoso creer que este pequeño blog tiene interés, más allá del que a su autora le produce, pero he comprobado que hay quien me lee, aunque no me comente en la red, y empiezo a sentirme demasiado responsable de mis entradas.
Algunos días son blancas, otros algo más oscuras, muchas veces fruto de un impulso, otros de largas y no muy cuidadas reflexiones y casi siempre poco acertadas; pero no reflejan nada más que lo que soy... y eso hay que aceptarlo, aunque no se entienda ni comparta muchas veces.
Por eso no quiero que nadie me juzgue por lo que escribo, ni por lo que digo pensar, ni por lo que he contado haber hecho, principalmente porque estos post sólo muestran parte de una realidad, la mía.
Esa realidad que el teclado deja huérfana de gestos y entonaciones, dando una imagen que casi nunca se corresponde con la verdadera intención de quien escribe.
Y hay otras partes, con otros protagonistas y otras formas de ver las cosas, que no deberían molestarse cuando no coinciden con mi modo de interpretarlas, simplemente somos diferentes, lo vemos diferente y entra dentro de lo normal que sea así.
Por eso voy a seguir arriesgándome a que no se me interprete como a mí me gustaría, nunca he sido demasiado sensata, y si alguno se molesta, se enfada o hasta se lleva las manos a la cabeza...que me perdone...y luego que me lo diga...algo arreglaremos.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

El regalo más grande

Y no encuentro la manera...
Llevo días intentando explicar esta sensación que llevo dentro y no encuentro las palabras.
Ni las palabras ni los sentidos, que casi es peor, y aunque haya dado mil vueltas a los sentimientos, parece que no me enseñaron a expresarlos demasiado bien.
Sé lo que diría, hasta puede que sea capaz de decírmelo a mí misma pero cuando transformo en texto las ideas no me reconozco y me doy cuenta de que no he encontrado ni la palabra justa ni la expresión acertada.
He borrado varias veces lo que ya había publicado, he retrocedido, he avanzado para volver a retroceder, he ido y he venido sobre la misma idea y ...no he conseguido pasar de la primera línea...no encuentro la manera.
Por eso he decidido lanzarlo sin más revueltas; me da igual que suene poco a mí.
Y es que esto de que me llame maestra una niña de 8 años...es el regalo más grande que me habían hecho nunca.

lunes, 2 de noviembre de 2009

No me gusta

¿Sabes qué te digo?...que no me gusta.
Sería lógico que yo también lo hiciese, argumentos los tengo desde hace meses.
Ganas tampoco me faltan y las razones las he repasado en demasiadas ocasiones como para olvidarlas; pero no me gusta...no me parece justo.
No tienes intención de escuchar lo que te llega en demasiadas ocasiones.
Sólo respetas a quienes te dan la razón y caen al vacío aquellas opiniones que no coinciden con la tuya.
No creo que busques la igualdad, ni la verdad ; en realidad sólo persigues conseguir lo que te han dicho que debes hacer.
Pero siento que sólo eres el bufón obediente de demasiadas cabezas mal pensantes y muy bien orquestadas.
No te encuentro responsable de lo que pretendes hacer ; no eres tú la que ha ideado esta campaña cruel del hombre contra el hombre.
Te están utilizando, aunque tú te sientas protagonista, y si en algún momento llegases a dudar, piensa que se terminarán esos abrazos y esas sonrisas que ahora te rodean.
Por eso no me gusta que hayan puesto tu nombre a un feto de 12 semanas.
Porque para poder culpar a alguien es necesario pensar que es consciente de lo que está haciendo y, en tu caso, eres una pobre muñeca en manos de otros... mucho peores que tú.