sábado, 21 de noviembre de 2009

Planta 33

En la planta 33 o entre las casa de un pequeño pueblo de montaña, da igual, lo importante es que siga estando.
Que siga estando o que le hayan buscado un hueco nuevo, no importa, lo esencial es que esté ahí.
Me parece una buena idea, sobre todo una idea, porque a veces parece que lo más evidente no se le ocurre a nadie, y que andamos todos como locos buscando nuevos caminos cuando tenemos tan cerca el más sencillo de todos.
Sacarle a la calle, colocarle a la vista en nuestros lugares de trabajo, en casa, en los comercios, en la playa, en todos esos sitios que componen nuestro paisaje diario; como se ha hecho siempre, como se hizo desde que a los cristianos nos permitieron salir de las catacumbas hace ya muchos siglos.
Si nuestras torres son altas, nuestro Dios también lo es y si hay sitio para alimentar el cuerpo en las plantas nobles de los edificios, es lógico que a alguien se le haya ocurrido que el alma también necesita de un lugar donde recobrar fuerzas.
Pues eso, que cunda el ejemplo, que dejemos de colgarnos un sombrero piadoso, solo los domingos a las 12 o en las procesiones de semana santa o cuando toca ocupar los primeros bancos, abandonándolo en el perchero el resto de los días.
Que forme parte de nuestro futuro para exhibirlo con orgullo allí donde nos encontremos.
Que no nos dé verguenza entrar, saludar, rezar, pedir, agradecer y hasta llorar para luchar luego con más fuerza en la batalla.
Y sobre todo, que nos dejen y ...que nos respeten...que no queremos olvidarnos de Él.

5 comentarios:

Natalia Pastor dijo...

Con los tiempos que corren y en plena ofensiva anticatólica,más que nunca hay que hacer profesión de fe y exhibir el compromiso allá donde nos encontremos.
Saludos.

AleMamá dijo...

Maravollosa luz que brilla en las tiniebls. Que nuca se apague. Nos hace falta

maria jesus dijo...

Estoy con Natalia. Ahora es mas necesario que nunca

FERNANDO SANCHEZ POSTIGO dijo...

Yo entiendo la religión como algo personal de cada uno. No necesito iglesias ni curas ni nadie para hablar con Dios. Un abrazo.

PIZARR dijo...

Pues aunque yo no practique me parece bien que quien lo haga tenga facilidades para ello.

Respecto a lo anterior de los piratas, pienso que habría mucho que analizar sobre lo que ha ocurrido y ocurre en Somalia desde hace muchos años, aunque claro está que una vez realizado el secuestro había que liberarles de la manera que fuese...

Un saludo