domingo, 29 de noviembre de 2009

Tal como eres

¿De dónde nos viene ese empeño?...no sé, sólo sé que existe.
Puede que la necesidad aparezca en la adolescencia  y que luego, no queramos o no sepamos ,prescindir de su amparo.
Quizás también sea una manera de no crece, de no tener que dar explicaciones de nuestras decisiones y de delegar en otros aquello que, de alguna manera, nos puede comprometer.
Huir del juicio propio, apoyarse en una forma de ser común a un colectivo, imitar como propias las actitudes que nos vienen marcadas,sentirnos protegidos y hasta físicamente menos vulnerables; eso es lo que proporciona el grupo.
Por eso es cada vez más dificil encontrar a personas que manifiesten sus opiniones libremente, que no se sientan obligadas a rendir cuentas a nadie ni a nada, que disientan sin miedo a ser excluidas, que sean capaces de gritar lo que otros muchos callan, que no digan digo donde ayer dijeron Diego, que simplemente hablen en primera persona y que sean capaces de dar un paso al frente, aunque no les siga nadie.
Hace falta ser muy valiente ...para vivir tal como eres.

2 comentarios:

María dijo...

Me encanta!
Un besazo

AleMamá dijo...

Me parece que la "sinceridad" así va siendo exclusiva de los que adoran los íolos de turno. ¡Guay de ti si disientes! por eso se oculta o didimula, pero no es que no haya opiniones claras en muchos casos.
Saludos