viernes, 4 de diciembre de 2009

Me duele y me cuesta

¿Cómo es posible que a alguien le moleste?...
No entiendo cómo un hombre crucificado, con los brazos abiertos en señal de acogida y  al que las últimas palabras que se le escucharon fueron de perdón, levante los odios que levanta.
He tenido la suerte de que no se me impusiese nada que yo no haya querido asumir como propio, por eso me duele, y me cuesta entender, la reacción que provoca en otros la presencia de Jesús en nuestras aulas.
Me suena a rencores pasados, a posibles malas experiencias personales, a oscuros episodios no olvidados, a buenos y a malos...me suena a sucio y a rancio, a demasiado viejo y a demasiado triste.
¿Por qué nos empeñamos en juzgar continuamente  a los demás y cargar en nuestros hijos nuestra propia rabia?
¿De qué manera les damos la oportunidad de conocer, para elegir, si queremos borrar cualquier  vestigio de creencia en nuestro país?
¿Por qué destruimos nuestras raices, cómo si nos avergonzásemos de ser lo que somos?
¿Qué nos ha hecho ese Dios desde su madero?
En su nombre puede que se hayan hecho  cosas malas pero también se hicieron, se hacen y se harán otras, que han cambiado nuestras vidas para bien.
En todo caso lo que se hizo imponiendo ya se ve que no dió el resultado deseado pero ese no es el estilo del Dios de la Cruz, el suyo es el de sugerir
El crucifijo nos recuerda precisamente aquello que a veces olvidamos: que es el hombre el que ofende, que es el hombre el que se equivoca , que es el hombre el culpable del mal, que es el hombre el que hace daño, que es el hombre el que almacena rencores, que Él vino y murió para eso, para enseñarnos que Él no es así...aunque nosostros nos empeñemos en echarle la culpa de todo lo malo que nos ocurre.
Por eso me duele que lo arranquen de nuestros colegios y me cuesta reconocer que, los que creemos, no hayamos sido capaces de transmitir... nada bueno de nuestra Fé a los que nos rodean.

2 comentarios:

Natalia Pastor dijo...

El crcucifijo es un símbolo de amor,de entrega y de esperanza.
Forma parte además del acervo cultural de Europa,de las raices judeocristianas que conforman la civilización occidental.
Como dice hoy Sempietnos en mi blog, es "curioso" que quienes critican y califican de "fascistas" a quienes se oponen a la construcción de minaretes en Suiza, sean los que aboguen por quitar los crucifijos.

AleMamá dijo...

Hoy como ayer sigue siendo "escándalo para los judíos y necedad para los griegos". Hoy como ayer se necesitan confesores de la fe y el martirio está a la vuelta de la esquina como han dado fe tantos en el último siglo, par ano ir a los de los primeros siglos.
Paciencia, Cristo "ha vencido al mundo", y los Zapateros y sus secuaces se morirán y el Señor reinará por los siglos de los siglos.
¡Ánimo! a ser más santos que nunca.