viernes, 18 de diciembre de 2009

Temperatura

Miro el termómetro y me quedo igual...
Igual de fría o igual de caliente, porque estoy más pendiente de otro tipo de temperatura.
La exterior me afecta lo justo como para ponerme una capa más en mi indumentaria o para añadir nuevos troncos a la chimenea familiar pero la interior...no sé muy bien como templarla.
Hay cosas que me disparan el termostato y luego me cuesta horrores alcanzar el equilibrio ambiental.
Otras me dejan helada, me bloquean la caldera y volver a arrancarla me supone dosis extras de energía que no siempre tengo.
Las que me mantienen templada  huyen en los momentos más necesarios y a medida que pasan los años puede que sienta, al mismo tiempo, la cabeza fría y el corazón ardiendo o viceversa, que en la práctica suponen el mismo problema.
Vamos que estas olas de frío me llegan hasta en Agosto y en pleno Diciembre los sofocos me brotan  espontaneos cuando oigo y veo, depende de qué cosas y a qué personas.
Por eso necesito algún tipo de predicción metereológica para dominar estas borrascas y estas calmas que me llegan de improviso.
Para poder controlar la temperatura...cuando nadie me ve.

3 comentarios:

Edurne Beltrán dijo...

Me encanta la canción.
Y sí, el invierno ya está aquí.

Un saludo.

misideascotidianas dijo...

Te entiendo todo, salvo que estemos hablando de hormonas:)
No. En serio. Que parezco tonta. Hay cosas que te hielan y cosas que te caldean el alma. Mantener el termostato es difícil. La solución pasa por intentarlo, una y otra vez.
Por si no tengo otra ocasión, que los dias se nos echan encima: Feliz y Santa Navidad Inés. Escribes bien y transmites ideas muy profundas. Yo las leo en serio y las pienso, aunque luego te suelte una de mis frases que pueden dejarte...¿tiritando?

Luisa.

Kike dijo...

Hola:

A mí me sirve un traguito después del almuerzo (pienso en vino) y uno en la noche (un whiskycito, ¿vio?). Pero sobre todo, prepararme para la Navidad en serio. Salud.