viernes, 22 de enero de 2010

Carlos

Y no lo hago porque me lo hayan pedido...no hacía falta.
Tampoco enmiendo un error, ni reparo un daño, ni corrijo un olvido...no quiero que nadie piense eso.
Simplemente me retraso en el tiempo, que no en la intención.
Pasan los años y pasan para todos, también para aquellos que hemos visto crecer.
Que hemos visto crecer y que hemos visto nacer, también el tiempo corre para ellos.
A veces su edad nos produce cierto vértigo personal, nos enciende la luz de la memoria y nos coloca en posiciones que nunca antes habíamos vivido.
Y es que no es lo mismo, no es lo mismo apuntar la edad de los que nos rodean, que reflexionar sobre la que alcanzan aquellos que han surgido de nosotros, de nuestra vida, de nuestras ilusiones y de nuestros deseos.
Pero llega, llega el momento en que 22 años son algo más que una cifra, tienen un nombre, unos rasgos, un caracter, una forma de ser que han surgido de nosotros.
Y llega también el momento de soltar las amarras, de asumir que ya deben tomar sus propias decisiones, de que ya no podemos manejar sus timones y de que ese, que necesitó de nosotros para vivir , quiere recorrer su propio camino.
A veces cuesta, cuesta dejarles volar a su aire...pero está bien.
Está bien recoger los frutos de algunas siembras.Contemplar , desde la barrera, algunas buenas faenas y reconocer, en los hijos, que nos superan en muchas cosas, en muchas actitudes y en muchas maneras de encarar la vida.
Está bien , está bien conocer en qué piensan, qué escuchan, qué les hace reir y ...de qué les gusta hablar
Por eso, y por alguna cosa más, que no voy a compartir con vosostros.
Felicidades, Carlos...te lo debía.

2 comentarios:

carlos esteve dijo...

Gracias

Carlos padre dijo...

pues que voy a decir yo....aunque no se expresar mis sentimientos como mi querida "señora", uno se ve reflejado en sus hijos, en sus alegrías y en los errores que cometen....pero al final siempre queda el lado positivo de ver como cree como persona....y de repente le veremos en Polonia...si Dios quiere...porque él se lo merece.
Un besote muy fuerte