viernes, 8 de enero de 2010

Déjame


Se lo agradezco una barbaridad pero...me gustaría que me dejasen vivir como yo quiero.
Ultimamente me encuentro rodeada de gente y grupos de gentes que desean para mí lo mejor y se preocupan tanto de mi salud, mis dineros, mis intereses en general, que me siento profundamente desconcertada.
Ya sé que todo lo hacen por mi bien, para que no tenga problemas en el futuro y en el presente, para que la vida me resulte fácil, para que me muera cuando me venga bien, para que oiga, vea y calle, que así estoy más guapa.
Recibo amenazas, de todo tipo, porque a veces se me enciende una lucecita y me arriesgo a decir o hacer algunas cosas contra mis pulmones, contra mi masa corporal, contra los efectos del cambio climático o contra la ideología de género que nos invade.
Insisto en que les agradezco el detalle, pero me huele mal tanto interés en que sea feliz haciendo y viviendo de la manera y modo que ellos han decidido para mí.
Por mi parte prefiero morirme con achaques pero cuando Dios quiera; tener los hijos que mi marido y yo decidamos aunque rompamos todas las estadísticas del gobierno; utilizar mi dinero para lo que yo considere necesario y ayudar con él a quienes verdaderamente se preocupan de los demás; ver las películas que me interesan, no las que interesan a los amigos de otros; educar a mis hijos, lo mejor que pueda, para que cuanto antes sepan darse cuenta de que lo de aquí no es lo más importante...y así otras muchas formas de vivir que yo solita me he ido elaborando a costa de muchos batacazos.
Vamos que eso, que prefiero que... me dejen en paz.

4 comentarios:

Edurne Beltrán dijo...

Pues sí, olé. Yo me uno contigo a romper todas las estadísticas, costumbres y todo lo que es 'correcto' y está 'bien visto' para los demás.

OLÉ!

Natalia Pastor dijo...

La intromisión en la esfera privada del individuo, en sus derechos, es una constante siuempre que gobierna la izquierda.
Si hacemos memoria, desde que llegó Zapatero a la Moncloa,no sólo han sido los fumadores;la entonces Monistra de Sanidad Salgado la emprendió contra el vino, luego contra las hamburguesas, lo que pueden o no pueden comer los niños,han prohibido la bollería industrial en los colegios, quieren reducir el tamaño de las pizzas,el comer carne roja,etc,etc...
Cada decisión de este Gobierno es un paso atrás en los derechos individuales de los ciudadanos, hasta el punto que hasta pretenden marcarnos que temperatura (21º)tenemos que tener en nuestra casa o en la oficina.

Que nos dejen en paz,Inés.
En libertad.

¿Mañana más? dijo...

Uyyy, pues esto me ha venido hoy que ni al pelo. Es que en mi trabajo me están presionando para que me afilie a un sindicato y, sinceramente, no es por la mísera cuota que se paga... ¡Es porque no me sale de los ovarios que me chupen la sangre unos caraduras semejantes!. No sé si al final me obligarán tipo impuesto revolucionario pero desde luego por mí... pues eso, que me cabrea que me dirijan.

misideascotidianas dijo...

Pues eso, Inés. Con libertad.
Un bs
Luisa