jueves, 28 de enero de 2010

Feliz

Voy a necesitar, no sé si un poco un mucho, aunque seguro que algo, de ...ayuda.
La voy a necesitar, porque lo voy a intentar, aunque tampoco sé si servirá de mucho.
Hay edades que son como enfermedades, a veces se pasan mejor y otras algo peor, lo que está claro es que no existe vacuna para ellas.
La mayoría de las veces no dejan huella, pero en otras ocasiones las cicatrices son visibles toda la vida y no es necesario arriesgarse a ello.
Por eso vale la pena echar mano a la memoria personal e intentar comprender las razones de ciertas actitudes.
No todo es inexplicable, en realidad puede que haya más de una razón, y a eso intentaré llegar, a la razón.
A la razón y a la solución...que no es nada facil.
No es fácil, aunque tampoco es dificil, solo hay que encontrarla.
Encontrar esa tecla que pone en marcha los mecanismos de la cordura.
Encontrar el resorte que ponga en movimiento la máquina de la sensatez.
Descubrir qué es lo que debe cambiar, cómo ha de ser el nuevo camino y de qué manera deberíamos aprovechar esa rebeldía que dan los 14 años.
Puede que sólo haya que dejar hablar, llorar y hasta gritar. Puede que ese sea un buen principio.
Por eso lo voy a intentar.;aunque necesito alguna ayuda para que ella me deje, para que yo sepa hacerlo y para que otros se sientan apoyados con mi actitud.
Y para que ella sea feliz...que es lo importante.

4 comentarios:

Natalia Pastor dijo...

Cada edad tiene su proceso y sus mecanismos de respuesta.
En la adolescencia, todo es visceral y se confunden sentimientos,se mezclan en un "totum revolutum" que,a veces, hace muy difícil la comunicación.
Paciencia.
Todo madura,todo crece.

misideascotidianas dijo...

Que los Dioses te acompañen:)

Desde luego, la paciencia es vital, pero encontrar las palabras es cuestión de pedir inspiración, porque todo es importante: la inflexión de la voz, las palabras que se dicen, el lenguaje corporal, el gesto amable de la cara...Pues mucho ánimo y recuerda que las ideas firmes no están reñidas con las formas amables.

Un beso

maria jesus dijo...

Yo voy por la novena adolescencia, y lo mejor que puede uno hacer es rezar, así que cuantos más hijos adolescentes tengo, mas beata me vuelvo

Mª Dolores dijo...

No puedo estar más de acuerdo con los comentarios anteriores.
La adolescencia es una etapa que hay que pasar... y henos de sufrir.Lo más importante es que no falle la comunicación, del tipo que sea, que a veces nos olvidamos que un pequeño gesto dice más que mil palabras.Pero todo pasa. Ánimo, yo sobreviví a uno y ahora pienso sobrevivir a otro.
Un abrazo.