domingo, 28 de febrero de 2010

Alguien

A mí me parece que no...que no es algo.
No es algo que mejore mi condición de mujer.
Tampoco veo que mejore mis derechos laborales, ni sociales,ni siquiera personales o familiares.
¿Que mejora la sociedad? Ahí si que no tengo duda..imposible. La destrucción nunca es sinónimo de mejora y menos cuando hablamos de algo que sufre y que no puede defenderse.
Quizá lo que nos pase es que, ese algo, carga con las consecuencias de nuestra falta de valentía, o de esa pérdida de sentido que nos invade cuando creemos que el bienestar nos hace poderosos.
El bienestar o la capacidad de legislar o las urnas o la simple sensación de que tenemos en nuestras manos la libertad de decidir dónde está o no la verdad.
Y la verdad es sólo una, aunque a ustedes les guste decir que cada uno tenemos la nuestra.
Por eso, ese algo, no es un algo, es un alguien.
Un alguien al que le han arrebatado la capacidad de sonreir, como ustedes lo han hecho esta semana.
La posibilidad de celebrar y abrazar, como ustedes lo hicieron en el parlamento.
O el simple hecho de vivir, del que ustedes están gozando.
No me digan que es algo, un avance, ni tan siquiera un derecho...es alguien, señoras mías, es alguien.

jueves, 25 de febrero de 2010

Palabras

Me ha llegado...y lo he tenido que hacer.
No me gusta ponerle puertas al viento pero ya se ve que, o se las pongo yo, o van a ser otros los que cuelen algún comentario inoportuno en  alguna de mis entradas.
La realidad es que esto de los comentarios es un invento que no refleja nada de nada ,pero forma parte de este mundo virtual y , como todo él, tiene sus ventajas y sus inconvenientes.
Ventajas: que cuando se reciben se agradecen, que te hace conocer a más de uno y dos de esos que merecen la pena y...poco más, la verdad.
Inconvenientes: que quizás se conviertan en una necesidad para continuar, que nos limiten o que creamos que sólo nos leen los que comentan, ¡craso error! no suele ser así.
Eso y que te comente un anónimo vendedor de aspiradoras o un ludópata convencido o un entusiasta consejero sexual, que de todo hay.
Por eso ,y como no puedo parar la invasión de "anónimos" admiradores de mi blog, tendré que obligaros a esperar  a que la vida me deje un hueco, para admitir vuestros amables comentarios.
No sé...si en realidad no debería necesitarlos.

martes, 23 de febrero de 2010

Esta historia

Vamos que ya...que ya parece que hemos tenido bastante.
Me duele caer en lo que dije que no caería ...me duele.
Me duele volver a decir que una está más cansada que enfadada.
Que tengo el ánimo caído y más de una puerta cerrada.
Que el túnel solo tiene una luz y es tan pequeñita que no levanta los ánimos.
Que lloro más por dentro que por fuera y que estoy  agarrada a otros brazos para no caerme de tanto peso.
Por que me gustaría decir que veo la botella más llena que vacía.
Que los brotes ya han crecido lo suficiente como para poder creémelo.
O que si hasta aquí hemos llegado, lo demás será cosa de dos días.
Pero no arranca, la cosa no arranca, ni siquiera veo que pueda hacerlo visto lo visto.
Por eso lloran hasta las nubes, porque esta historia y esta gente...tienen que tener su  final.

domingo, 14 de febrero de 2010

Bienvenido

Bien...lo hemos conseguido...por ahora.
Y lo que dure, que no sé si será mucho.
Hemos conseguido bajar el tono, el tono y los gritos , que a veces son multitud.
Y todo por no molestar a el nuevo habitante de nuestra particular República familiar. Y es que aquí no hay reina ni príncipes azules, aquí lo que hay es cierto grado de superpoblación que no siempre se entiende como debiera.
Por eso nuestro nuevo súbdito ha entrado en crisis y sufre ansiedad, digo yo, porque ha buscado una esquina en su jaula y no levanta ni las orejas, no se atreve.
Cosas de la vida, años intentando bajar los decibelios ambientales y tiene que llegar una chinchilla para que comprendamos todos que así no hay quien viva.
Hemos comido ,como cualquier domingo, once a la mesa y el pobre Spaiki no daba crédito a lo que tenía delante.
Que te sientes, que te levantes, que me pases el queso, que te corras un poco, que comas bien, que dejes los panchitos, que no te manches, que no sé qué dices, que no llego al pan, que tengas cuidado con el vaso, que..., que..., que  ¡Tiempo! ,¿ que si somos capaces de hablar uno a uno que al bicho le va a dar un infarto?.
Y mano de santo...llegó la tranquilidad,
Pues eso, lo que dure , que si por el bien de una chinchilla somos capaces de hacer un esfuerzo...bienvenido a la República Spaiki.

lunes, 8 de febrero de 2010

La boina

Que no...que no es eso..
Y es que esto de mirarnos al ombligo  ha hecho que, más que compañeros de fatigas, pensemos que quienes nos rodean hacen las cosas para amargarnos la vida o para hacérsela a ellos más llevadera.
Y así, cuando no echamos la culpa de nuestras desgracias a Zapatero se las echamos a Franco o a  ese profesor del instituto que, hace casi treinta años, nos suspendió una evaluación.
Y todo por no pensar un poco en lo que escondemos debajo de nuestra propia boina.
Por no echarnos en cara el personajillo que hemos creado y que, rara vez, tiene parecido con el que somos.
Y mira tú que he encontrado la solución; me explico.
Vamos a dejarnos de opinar de los demás y vamos a dedicar un ratillo, cada día, a escucharnos, contemplarnos y retener en la memoria lo que el espejo interior nos devuelve.
Vamos a ser egoistas, solo un poco egoistas, lo justo pero necesario, a ver que tal nos va.
Y si al año somos capaces de sacar tres dias de "coaching" personal con el mejor especialista en estas cosas...la idea no tiene más que ventajas.
¿Que algunos lo llaman retiro o ejercicios o sesiones de oración?...para mí es lo mismo.
La boina, la boina que... parecemos de las COES.

martes, 2 de febrero de 2010

Raras

Yo se lo agradezco,... de verdad.
Se lo agradezco porque sé que es un piropo, supongo, pero ya me he cansado.
Me he cansado porque esto de pertenecer a una expecie en extinción, supone demasiada responsabilidad.
Responsabilidad y complejo de manual de supervivencia que ni he escrito, ni tengo en proyecto escribir.
Que cómo lo haces.
Que cómo puedes.
Que quien te ayuda.
Que eso ya no se ve.
Que,que, que...
Que yo que sé...
Que soy normal, que tampoco es tan dificil, que no lo hago todo bien, que no estoy ni he estado nunca loca, que
se vive como se puede y que mis hijos son como todos, a ratos buenos y a ratos menos.
Por eso se lo agradezco, se lo agradezco pero no me gusta.
No me gusta que me presenten como : "Fulanita" que tiene 8 hijos, que tiene 8 y trabaja, que tiene 8 y mira que moderna va, que tiene 8 y no lo parece...
¡Anda ya, que hay gente más rara que yo y... hasta les dan premios!