domingo, 14 de febrero de 2010

Bienvenido

Bien...lo hemos conseguido...por ahora.
Y lo que dure, que no sé si será mucho.
Hemos conseguido bajar el tono, el tono y los gritos , que a veces son multitud.
Y todo por no molestar a el nuevo habitante de nuestra particular República familiar. Y es que aquí no hay reina ni príncipes azules, aquí lo que hay es cierto grado de superpoblación que no siempre se entiende como debiera.
Por eso nuestro nuevo súbdito ha entrado en crisis y sufre ansiedad, digo yo, porque ha buscado una esquina en su jaula y no levanta ni las orejas, no se atreve.
Cosas de la vida, años intentando bajar los decibelios ambientales y tiene que llegar una chinchilla para que comprendamos todos que así no hay quien viva.
Hemos comido ,como cualquier domingo, once a la mesa y el pobre Spaiki no daba crédito a lo que tenía delante.
Que te sientes, que te levantes, que me pases el queso, que te corras un poco, que comas bien, que dejes los panchitos, que no te manches, que no sé qué dices, que no llego al pan, que tengas cuidado con el vaso, que..., que..., que  ¡Tiempo! ,¿ que si somos capaces de hablar uno a uno que al bicho le va a dar un infarto?.
Y mano de santo...llegó la tranquilidad,
Pues eso, lo que dure , que si por el bien de una chinchilla somos capaces de hacer un esfuerzo...bienvenido a la República Spaiki.

2 comentarios:

MIC dijo...

Pues es una buena idea. De hecho, podría funcionar en más familias.Vender estos animalillos se puede poner de moda y volver la paz al barrio.
Me alegro.

aspirinasyotrastonterias dijo...

Lo de las mascotas está muy bien, pero ¡ojo! esclavizan totalmente, aunque veo que el aviso llega tarde.
Un saludo