domingo, 28 de marzo de 2010

La distancia

Me cuesta creérlo...me cuesta.
No importa el nombre, el modelo es siempre parecido.
Mujer, entre 40 y 55 años, profesional de éxito con cargo importante en su empresa y con muchas horas de viajes y oficina a sus espaldas.
Le preguntan cómo compagina su vida  familiar con su trabajo y la respuesta  siempre la misma...maravillosamente.
Sus hijos son estupendos, sus maridos su mejor apoyo y ellas se sienten infinitamente felices...pues que suerte.
Dedican más tiempo a su empresa que a su familia y, aún así, los resultados en su vida privada no tienen déficit ni pérdidas... no lo veo claro.
Será que la que está a la vuelta del colegio, la que chilla porque nadie obedece cuando llega la hora de los baños, la que pasea por el pasillo mientras sus hijos hacen los deberes, la que da de cenar galletas con un vaso de leche porque no tiene fuerzas de freir unos filetes, la que recoge una lavadora mientras pregunta las tablas de multiplicar, la que a las nueve cierra el cupo y cae rendida en el sofá y la que no ha sido capaz de leer un libro en todo el invierno  porque los ojos se le nublan cada vez que lo intenta, encima se equivoca y está perdiendo el tiempo ¡no sé, no estoy de acuerdo!
Porque no nos engañemos,  no es lo mismo estar que no estar, que eso se nota, digamos lo que digamos.
Y si no al tiempo, que cualquiera puede llenar una nevera por internet, pero educar a unos hijos en la distancia...eso ya es más dificil.

domingo, 21 de marzo de 2010

Solas

Hay una película que se llamaba así...solas.
Y en eso pensaba hoy...en estar sola.
No sé , puede que sea lo peor que le puede pasar a una persona .
O no, quizás lo peor es pensar que se está y que nadie se ha dado cuenta.
Vivimos demasiado deprisa y pocas veces tenemos tiempo de pararnos y mirar a los ojos de los que nos rodean.
Lo fácil es echar toda la carga sobre la gran ciudad, sobre las miles de  ocupaciones que nos atrapan cada día o sobre la escasez de esas malditas 24 horas que nos limitan la agenda. No digo que no sea una buena manera de acallar la conciencia...por lo menos es la que nos deja más tranquilos, pero a veces las alarmas saltan y nos damos cuenta de que, fuera de las salas de cine, tambien hay personas que no saben con quien compartir sus vidas.
Puede que ese sea el motivo del boom virtual, del éxito de los blogs o de la locura de las redes sociales.
Por eso creo que deberíamos abrir los ojos y  dejar de huir de quienes nos necesitan...a veces demasiado cerca de nosotros.

domingo, 14 de marzo de 2010

No estamos locos

De acuerdo...es super, super pija.
De acuerdo...da un poco de grima tanto estiramiento y tanto botox en tan poco espacio facial.
De acuerdo...ni es mi estilo, ni me veo en su compañía más de cinco minutos seguidos pero...la he oido y he entonado el "mea culpa" varias veces.
Eso me pasa por prejuzgar y por dejarme llevar de las opiniones ajenas...como tantas veces.
La señora no sé si está forrada, eso dicen, pero ha demostrado que le importa un pimiento lo que los demás opinen de sus opiniones...y eso ya me empieza a gustar.
No creo que todas coincidan con las mías, tampoco es necesario, pero algunas de ellas son valientes, sobre todo, porque demuestran que el sentido común no tiene por qué estar reñido con el dinero y el glamour.
Sería fácil callarse para seguir saliendo en la foto o subirse al carro de lo políticamente correcto para conseguir ser aceptada por los que están ultimamente de moda.
Pues me alegro, me alegro de que todavía haya gente, como usted,capaz de llamar a las cosas por su nombre en temas como el aborto o la política y nuestros políticos, sin respetos humanos y sin falsas hipocresías, me alegro.
Y es que somos muchos los que pensamos como usted, señora Lomana.
Y ni somos de otro siglo, ni estamos locos....aunque algunas veces no nos atrevamos a decir en público nuestras opiniones.
 

domingo, 7 de marzo de 2010

¿Para quien?


He estado a punto de tirar la toalla, total...¿para qué?
¿Para qué seguir saliendo a la calle?.
Pero he reaccionado a tiempo de darme cuenta de que no se trata del para qué, sino del para quien.
Lo primero para mí misma, porque lo necesito, necesito reafirmarme en aquello que habrán podido negarme, pero nunca van a conseguir arrebatarme.La seguridad de que en esto no me equivoco, de que es una causa justa y un derecho de la mujer y del no nacido.
También para todos los que , de alguna forma, cuelgan de mi conciencia: mis hijos, mis amigos, mis alumnos, mi país y mi ciudad.Porque ellos tienen que verme en esa cabecera y sentirse orgullosos de mi perseverancia, hasta de mi tozudez,.No debo dejarles solos en esta lucha.
Y por último, para quienes dicen que no existo, para aquellas que me ignoran y hasta me desprecian; para esas también debo salir a la calle.Porque no podrán echarme en cara que no intenté sacarles del error, que no golpeé,una y otra vez, la puerta de sus conciencias y que no agoté las posibilidad de que recobrasen la razón.
Por eso puedo decir que este ha sido mi homenaje personal a la liberación de la mujer porque...si defender la vida se ha convertido en una lucha, lucharemos...seguiremos caminando por la vida las veces que haga falta.
.

martes, 2 de marzo de 2010

Dolor

Me ha tocado el alma...y he llorado con ella.
No sé qué le pasa.
Puede que todo o puede que nada, probablemente algo.
No sé por qué reacciona de ese modo, por qué no sabe controlarse o por qué siente lo que siente.
Es demasiado pequeña para decir lo que dice y para tener ese dolor en el centro del pecho, ese que ella dice le hace daño.
Porque le hace daño pensar que nadie quiere estar con ella, que no consigue dominar esa rabia que la separa de los que la rodean, que se siente mal muchas horas al día y que , si se mira, no se gusta.
Y es que detrás de sus desplantes, sus gestos, sus malas contestaciones se esconde una herida.
Una herida que debemos descubrir para que no se haga más grande, para que no deje cicatrices innecesarias, para que la deje vivir sin dolores.
Y es que no puede ser, porque ...debería ser feliz.