domingo, 28 de marzo de 2010

La distancia

Me cuesta creérlo...me cuesta.
No importa el nombre, el modelo es siempre parecido.
Mujer, entre 40 y 55 años, profesional de éxito con cargo importante en su empresa y con muchas horas de viajes y oficina a sus espaldas.
Le preguntan cómo compagina su vida  familiar con su trabajo y la respuesta  siempre la misma...maravillosamente.
Sus hijos son estupendos, sus maridos su mejor apoyo y ellas se sienten infinitamente felices...pues que suerte.
Dedican más tiempo a su empresa que a su familia y, aún así, los resultados en su vida privada no tienen déficit ni pérdidas... no lo veo claro.
Será que la que está a la vuelta del colegio, la que chilla porque nadie obedece cuando llega la hora de los baños, la que pasea por el pasillo mientras sus hijos hacen los deberes, la que da de cenar galletas con un vaso de leche porque no tiene fuerzas de freir unos filetes, la que recoge una lavadora mientras pregunta las tablas de multiplicar, la que a las nueve cierra el cupo y cae rendida en el sofá y la que no ha sido capaz de leer un libro en todo el invierno  porque los ojos se le nublan cada vez que lo intenta, encima se equivoca y está perdiendo el tiempo ¡no sé, no estoy de acuerdo!
Porque no nos engañemos,  no es lo mismo estar que no estar, que eso se nota, digamos lo que digamos.
Y si no al tiempo, que cualquiera puede llenar una nevera por internet, pero educar a unos hijos en la distancia...eso ya es más dificil.

4 comentarios:

AleMamá dijo...

Aprovechan el tiempo, pero no les creo que sin un costo muy alto en alguna parte, ya en lo personal, en su matrimonio o, lo más corriente, en los hijos, la familia, pues de otro modo dejarían del todo o parcialmente el trabajo....ser madre y trabajadora externa al hogar más una buena amante todo en una persona....no lo creo

Natalia Pastor dijo...

Veremos dentro de unos años,Inés, cual es el coste de ese "éxito profesional" en el balance sentimental y afectivo de sus hijos.
Nada es gratis.

MIC dijo...

Me identifico con lo de las galletas y la leche, y con todo lo demás.
No es lo mismo estar que no estar.
A mi me parece que todo el mundo vive en un mundo maravilloso con Alicia en el país de las maravillas y yo me siento más...como de carne y hueso.
Luisa

Ana Brañas dijo...

Toda mi vida he sido defensora de la mujer trabajadora, de poder elegir con libertad trabajar en casa o fuera de ella, pero tengo que reconocer, que tal y como están las cosas, es dificil no sacrificar tu vida familiar si quieres tener una empresa (como es mi caso). He dejado parcialmente mi trabajo profesional con el nacimiento de mi 4º hijo y me doy cuenta el error que ha sido no hacerlo antes. Ojalá, en el futuro, nuestra sociedad cambie de verdad para poder compatibilizar una vida profesional y una familiar, sin sacrificar a nuestros hijos