miércoles, 28 de abril de 2010

El run run

Debe ser ese...el run run.
Ese que me bulle a ratos y que me pone la cabeza caliente.
El mismo que llevo a cuestas desde hace años y que se empeña en mantenerse fuerte y vigoroso.
Ese al que he intentado bajar el volumen más de mil veces, consiguiéndolo solo unas pocas, muy pocas.
El que surge con furia cuando nadie lo espera y al que pido explicaciones cuando ni yo me reconozco.
El run run de los genes, el rebelde, inconformista, impaciente y un poco arisco..ese.
El que me acompaña, ese que no sabe vivir sin mí y al que debo buenos y malos momentos.
El run run con el que nací y que se empeña en no dejarme sola.
A ese, a pesar de todo, amigo... le he encontrado una canción.

domingo, 25 de abril de 2010

Aburrirse

Dicen que lo ha dicho...y a mí no me extraña.
Que se aburre, que se siente encerrada y que no le dejan hacer lo que ella quiere.
No me extraña ..a mí me pasa lo mismo.
Eso de levantarme por las mañanas, hacer las camas, recoger el desayuno, vestir a los niños, correr al trabajo...gastar energías y neuronas en educar a otros, regresar para ocuparme de los míos, organizar, corregir, templar, sonreir, aguantar, ...terminar; eso y mucho más, apetecerme, lo que se dice apetecerme...más bien poco.
¿Que lo he elegido? ...sólo en parte, en su mayoría me ha venido dado, como a ella, y aunque a veces me aburro tampoco creo que sea un problema.
Por eso no creo que lo suyo, en La Moncloa, sea para tanto.
A lo mejor se trata de mirarse menos el ombligo y aprovechar la situación, en la que su marido le ha puesto, para  mejorar la vida de otras personas, para acompañar las recepciones con una sonrisa y una palabra oportuna o para facilitar la labor de los que tienen la obligación de trabajar con ella.
Para volcarse en los demás...cada cual a su manera.

miércoles, 14 de abril de 2010

Un pequeño tesoro

Me lo han dicho y...no he sentido lo mismo que hace nueve años.
Hace nueve años me estremecí y lloré...hoy solo me he estremecido...no he sentido ganas de llorar.
Porque hace nueve años no había tenido la suerte de conocer a Almudena y me parecía dificil, o muy dificil, o casi imposible, asumir con alegría el nacimiento de un hijo con alguna discapacidad.
Ahora no lo veo de esa manera.
Recuerdo muchas cosas de ese día pero hubo una que no se me ha olvidado: "acaba de nacer una niña que nunca será un problema, siempre será una alegría", y así es.
La dijo su padre mientras su madre  lloraba...ella también tenía derecho a hacerlo.
Ahora a veces también llora, pero de impotencia, cuando alguien no comprende que Almudena es un regalo para todos los que la conocen y para los que tienen la suerte de poder convivir con ella.
Por eso hoy me gustaría que Mayte y Pepe supiesen que ese niño que tienen en sus brazos les va a dar muchas alegrías y que somos muchos los que estamos deseando conocerle para disfrutar de él.
¿Que es un tesoro por descubrir? ... como cada niño que nace.

martes, 13 de abril de 2010

Me gustaría

¿Y cómo se hace eso?...
Me gustaría multiplicarme.
Estar aquí, donde me necesitan, y allí, donde me dicen que esté.
Tener fuerzas para escuchar y argumentos para hablar.
Ponerme en el lugar del  otro, sin dejar de ser yo misma.
Convencer, sin agobiar.
Conocer, sin visitar.
Alegrarme, sin buscar el motivo.
Comprender, sin disculpar.
Ir, sin moverme de lugar.
Entender con el corazón y exigir con la cabeza.
¿Que no se puede?...pues a mí me gustaría.

martes, 6 de abril de 2010

Perdón

No me parece justo...no creo que lo sea.
Es un tema grave, incluso pegajoso, por eso me cuesta escribir sobre él...no me gusta.
Demasiadas veces he cambiado de canal cuando han irrumpido en mi casa noticias sobre redes de este tipo o casos relacionados con el daño que los adultos nos empeñamos en provocar a los que nos rodean cuando no queremos, o no sabemos, controlar nuestros instintos.
Por eso me falta curiosidad y me sobra tristeza cuando oigo cómo, de un daño, hay quienes intentan sacar provecho.
Porque no es real, ni siquiera justo, empañar la labor de la iglesia en el campo de la educación apelando a los, muy puntuales, casos de pederastia que han surgido en estos días.
Por supuesto que hay que pedir perdón, ya se está haciendo, pero de eso a montar un circo mediático, en el que  mientras unos sufren otros se frotan las manos, va un abismo.
Insisto en que el tema me produce repugnancia, también el del maltrato  a la mujer o el de la explotación infantil o el de los niños soldados.
Por eso pido el peso de la justicia para quienes las realizan y toda la comprensión para quienes las han padecido.
Pero sin sacar las cosas de quicio...me parece.