domingo, 25 de abril de 2010

Aburrirse

Dicen que lo ha dicho...y a mí no me extraña.
Que se aburre, que se siente encerrada y que no le dejan hacer lo que ella quiere.
No me extraña ..a mí me pasa lo mismo.
Eso de levantarme por las mañanas, hacer las camas, recoger el desayuno, vestir a los niños, correr al trabajo...gastar energías y neuronas en educar a otros, regresar para ocuparme de los míos, organizar, corregir, templar, sonreir, aguantar, ...terminar; eso y mucho más, apetecerme, lo que se dice apetecerme...más bien poco.
¿Que lo he elegido? ...sólo en parte, en su mayoría me ha venido dado, como a ella, y aunque a veces me aburro tampoco creo que sea un problema.
Por eso no creo que lo suyo, en La Moncloa, sea para tanto.
A lo mejor se trata de mirarse menos el ombligo y aprovechar la situación, en la que su marido le ha puesto, para  mejorar la vida de otras personas, para acompañar las recepciones con una sonrisa y una palabra oportuna o para facilitar la labor de los que tienen la obligación de trabajar con ella.
Para volcarse en los demás...cada cual a su manera.

1 comentario:

AleMamá dijo...

Tienes toda la razón. Mi mamá dice: sólo los tontos se aburren.

No es que te mueras de ganas, pero hay que buscarle el lado positivo a todo, pero requiere esfuerzo.
Un beso