martes, 6 de abril de 2010

Perdón

No me parece justo...no creo que lo sea.
Es un tema grave, incluso pegajoso, por eso me cuesta escribir sobre él...no me gusta.
Demasiadas veces he cambiado de canal cuando han irrumpido en mi casa noticias sobre redes de este tipo o casos relacionados con el daño que los adultos nos empeñamos en provocar a los que nos rodean cuando no queremos, o no sabemos, controlar nuestros instintos.
Por eso me falta curiosidad y me sobra tristeza cuando oigo cómo, de un daño, hay quienes intentan sacar provecho.
Porque no es real, ni siquiera justo, empañar la labor de la iglesia en el campo de la educación apelando a los, muy puntuales, casos de pederastia que han surgido en estos días.
Por supuesto que hay que pedir perdón, ya se está haciendo, pero de eso a montar un circo mediático, en el que  mientras unos sufren otros se frotan las manos, va un abismo.
Insisto en que el tema me produce repugnancia, también el del maltrato  a la mujer o el de la explotación infantil o el de los niños soldados.
Por eso pido el peso de la justicia para quienes las realizan y toda la comprensión para quienes las han padecido.
Pero sin sacar las cosas de quicio...me parece.

3 comentarios:

AleMamá dijo...

Pienso y sufro igual que tú, por los males hechosy los que se hacen porque no es justo, ni equitativo, ni saludable....
Un beso

maria jesus dijo...

Yo tambien pienso como Ale y como tú

MIC dijo...

Y te parece muy bien.
Cualquier escandalo relacionado con la Iglesia es carnaza para los medios de comunicación.

Y anulamos la labor generosa y entregada de miles de siervos de la Iglesia en todo el mundo, en dos patadas, con una noticia escandalosa y repugnante, ciertamente, pero imputable a la persona, no a la Iglesia.