lunes, 25 de octubre de 2010

Libre

Oye...pues tiene toda la razón.
Al principio me quedé algo parada, no sabía qué contestar, pero no tardé mucho en reconocer que es mucho más libre y menos complicada que yo. Libre porque verdaderamente escribe lo que opina, sea o no políticamente correcto, y descomplicada porque no gasta energías ni tiempo en pensar si los que la leen la quieren, comparten sus opiniones o simplemente la llevan la contraria para incordiar o darle vidilla a este invento de los blogs.
Ha quitado el contador de visitas, ha suprimido los comentarios y disfruta como loca expresando por escrito lo que muchas veces no puede, o no debe, decir fuera de ese grupo de elegidos que de sobra sabemos cómo es.
Escribe porque cuando lo hace se siente mejor, porque le gusta comprobar que la palabra expresa lo que el corazón se resiste a demostrar o simplemente porque ha encontrado que desahogándose se conoce mejor a sí misma y puede comprender también mejor a los demás.
Antes, si alguna de sus entradas no rebía ningún comentario  en la siguiente intentaba clavar el aguijón para que alguno saltase o volvía a plantear temas que en el pasado le habían dado un buen resultado estadístico en el número de visita...¡qué tontería!, me ha dicho, ¡ni que yo fuera alguien importante!
Por eso me he unido a la supresión de comentarios; el que necesite meterse conmigo o animarme que me mande un mensaje al mail...o no ¡que más da!
Al contador de visitas le tengo cariño y además no diré que no me gusta que aumente el número de quienes me leen...mientras yo no sepa quienes son...
Así me sentiré más libre a la hora de llenar estas líneas...¿o no?...ya os contaré.

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