viernes, 11 de febrero de 2011

Cuentos

No quiero que suene a queja...aunque sí lo séa.
Hace poco me explicaban que la mujer había avanzado mucho en estos últimos años, casi más que en todos los siglos anteriores juntos.Que nuestra situación laboral ha mejorado, que nuestro reconocimiento social también y que ya se puede decir que hemos tocado techo en cuanto a derechos fundamentales.
Puede ser, no lo dudo, pero a mi todo esto me suena a cuento chino cuando oigo y reflexiono sobre algunas cosas que ocurren a mi alrededor.
Si un padre está trabajando fuera de su ciudad  y no llama a sus hijos para ver cómo están diríamos que ha estado ocupado y que no ha tenido tiempo...¿y si esto mismo lo hace una madre?
Si a un padre no le gusta oir que sus hijos tienen problemas y que estos necesitan soluciones diremos que bastantes quebradedos de cabeza le da el llegar a final de mes y que eso le supera...¿y si es esta la reacción de una madre?
Si un padre aspira a un trabajo con más prestigio social que aquél que ya tiene, aunque esto suponga mayor dedicación personal y mental diremos que busca una seguridad emocional para su familia...¿qué diremos de una madre con estas aspiraciones?
Si un padre no sabe a qué hora se va la persona que cuida de sus hijos mientras él trabaja, desconoce lo que se va a cenar en su casa cada día, el día en el que tienen clase de inglés o el número de zapato del más pequeño de ellos, diríamos que no puede llegar a todo, que tiene que ocuparse de cosas más importantes...¿nos gustaría una madre así para nuestros nietos?
Y nosotras creyéndonos que esto ha avanzado mucho...que a mí no me cuenten cuentos.

1 comentario:

La chica de las flores. dijo...

Qué razón has tenido con ésta entrada!

Aunque en el fondo, las mujeres somos así, y hemos llegado a ésto porque hemos querido... y lo necesitamos...

Va con nuestro carácter.

Besicos guapa!!