lunes, 21 de marzo de 2011

Razones

Despierto del letargo invernal con una, dos, o más  ideas en la cabeza...
Y es que ya vale, que no hay una, que hay muchas, muchas razones y solo algunos motivos, para ponerle peros al mundo.Motivos sin argumento y razones que me convencen, o sea que aquí estoy, dejándome llevar del impulso y dispuesta a aprovechar la inercia de los buenos momentos.
No busco nada en concreto y ,ahora que he dejado enfriar un poco el ambiente, puede que hasta consiga  convencerme de que esta es una forma, como otra cualquiera, de ocupar las neuronas, sobre todo  las más rebeldes, esas que necesitan salir de la botella de cuando en cuando.
Y hoy  he encontrado algo que contaros:  Que el sol calienta cada día con más ganas, que la luna ayer era  redonda, que otra vez me he levantado y he vuelto a ver las mismas caras, que he podido sonreir sin pedir nada a cambio, que hay quien me espera para simplemente ver que sigo estando donde saben que me pueden encontrar, que ... aunque no hemos dicho nada, tampoco era necesario hablar.
Por eso me gusta tanto eso que una vez me dijeron: "lo importante no es de dónde vienes, sino a dónde vas"
Y yo ahora pienso ¿a dónde?... no sé, pero os lo voy a contar.



jueves, 3 de marzo de 2011

Ausencia

No me lo ha pedido nadie...¡menos mal!
No es por falta de temas que exponer, de esos tengo muchos y variados.
No se me han acabado las pilas, ya me encargo yo de recargarlas siempre que encuentro oportunidad.
Puede que la culpa esté en que me he vuelto más cauta, empiezo a ser dueña de mis silencios y esclava de mis palabras.
Es posible que valore el daño que pueda hacer y me preocupe cómo y de qué manera se me interprete.
No debería, pero he llegado a la conclusión de que alguien me lee, y eso me da miedo.
Sé que no siempre acierto en mis juicios, no lo pretendo, y espero que nadie tome en serio mis exabruptos, se equivocaría.
Por eso ultimamente escribo poco, nada, y prefiero guardarme ,para tiempos mejores, todo lo que se cuece en mis fogones.
Es una maravilla...esto de que nadie note nuestra ausencia.