jueves, 3 de marzo de 2011

Ausencia

No me lo ha pedido nadie...¡menos mal!
No es por falta de temas que exponer, de esos tengo muchos y variados.
No se me han acabado las pilas, ya me encargo yo de recargarlas siempre que encuentro oportunidad.
Puede que la culpa esté en que me he vuelto más cauta, empiezo a ser dueña de mis silencios y esclava de mis palabras.
Es posible que valore el daño que pueda hacer y me preocupe cómo y de qué manera se me interprete.
No debería, pero he llegado a la conclusión de que alguien me lee, y eso me da miedo.
Sé que no siempre acierto en mis juicios, no lo pretendo, y espero que nadie tome en serio mis exabruptos, se equivocaría.
Por eso ultimamente escribo poco, nada, y prefiero guardarme ,para tiempos mejores, todo lo que se cuece en mis fogones.
Es una maravilla...esto de que nadie note nuestra ausencia.

1 comentario:

Carlos dijo...

Las verdades duelen, a todos los oídos. Por eso, a veces, es mejor trabajar en privado, que es más eficaz, que en público, donde las palabras y las intenciones se pueden malinterpretar.

Aún así, creo que la única manera de decir cosas interesantes es molestar. Y si nadie se molesta, es que estamos dando poca guerra.

Si no se habla de tu blog, significa que a nadie le interesa. Si se habla, es que a gente le ha llamado la atención. Ha servido para algo.

Besos